¿Cómo te ves en la “próxima estación”?

¿Cómo te ves en la “próxima estación”?

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Cuando hablamos de la palabra “estación” podemos pensar en diferentes cosas ¿verdad? Por ejemplo en relación a la naturaleza o en relación a nuestra vida personal.

  • En el plano natural sabemos que existen cuatro estaciones en el año. En mi país, estamos en la estación de la primavera; este término proviene de prima  «primer» y vera de «verdor», o sea la época donde todo florece.
  • Pero también asociamos la palabra estación con la etapa de la vida que estamos atravesando: juventud, adultez, adultez mayor.

Por ejemplo cuando hablamos de la etapa de la vejez, para nuestra cultura actual es igual a soledad, a enfermedad, igual a muerte. Cuando uno era chiquito nos decían, ten cuidado con “el viejo de la bolsa”. No nos decían “el joven de la bolsa”, porque los que tenían la bolsa y un aspecto feo siempre eran los viejos. Es como en los cuentos, las brujas son las viejas feas y malas, y las hadas son las jóvenes y las lindas. O sea, ser joven es igual a belleza, y la vejez es igual a fealdad.

La vida se empieza corriendo y se termina caminando, porque Dios nos arranca con fuerzas en la infancia y terminamos la vida caminando, porque Dios nos quiere enseñar a disfrutar del paisaje, lo importante no es correr o caminar, lo importante es estar en carrera.

 Y entonces nos preguntamos ¿cómo me veo en esta estación de mi vida y qué es lo que veo?

Esa misma pregunta se hizo un profeta llamado Jeremías, él se veía demasiado joven para hacer una tarea que Dios tenía para él; por lo general los jóvenes sienten mucha inseguridad para emprender tareas nuevas y eso es normal, porque recién están empezando a vivir sus propias experiencias.

 A veces es al revés nos sentimos demasiado mayores para emprender algo nuevo en nuestra vida. ¿Cuándo empieza la vida? cuando nosotros queremos que empiece, hay gente que se murió antes de morirse, hay gente que todavía no empezó a vivir, porque la vida no empieza a los cuarenta o cincuenta, empieza cuando uno dice: empezó, cuando uno organiza proyectos.

Entonces Dios le dijo: “Jeremías ¿qué ves?” y él le contestó “veo una vara de almendro”.  El almendro es un  árbol que muestra sus flores antes de que llegue la primavera, a finales de la época invernal en todo su esplendor. Significa literalmente “el que despierta”.

Entonces Dios le dijo: “mira Jeremías yo quiero decirte algo, yo  me mantengo despierto y quiero que vos también estés despierto para poner mi palabra en acción”.

Así como Dios puede hacer florecer un árbol aún durante el invierno, puede hacer florecer tu vida no importa la edad que tengas, hay algo para vos en la próxima estación. Por eso mantente despierto/a, porque en Dios  podés tener todo lo que creas y podés creer todo lo que veas; si lo podés ver por medio de los ojos de la fe. 

Por Silvia Truffa

Escrito para www.destellodesugloria.org

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