Victimas: ¿Somos? ¿O buscamos serlo?

Victimas: ¿Somos? ¿O buscamos serlo?

victimasAlgunas veces somos victimas ante nuestros problemas, pero te has preguntado si en algún momento ¿te has hecho tu mismo la victima para lograr algo? muchas veces subestimamos la capacidad que tenemos para crear posibles enfermedades, problemas, tragedias o escenarios que a veces ni siquiera son reales, pero por algún interés buscamos lograr que lo sean. En este sentido, una de las errores que podemos cometer de manera conciente e inconciente es jugar a “ser la victima” buscando de esta manera la aprobación de algunos, un trato especial, o evadir situaciones que no sabemos manejar. El problema para muchos es que este no ha sido un error en el que han caído una o dos veces, si no que se ha convertido en un vicio a largo plazo que muchos ni siquiera han notado.

Estar bajo el papel de victima es producto de inseguridad, el propósito es buscar la atención de los demás para conseguir algo a favor de esa persona, un trato condescendiente o especial, producir lastima, generar una excusa para no asumir responsabilidades entre otros, quizás algunas de estas personas tienen un toque de egoísmo en donde usan la excusa de “ser la victima” para conseguir beneficios propios, otras son personas dependientes emocionalmente que buscan que otros los lleven de la mano a través de la vida. El vivir lamentándose por las situaciones del pasado, además de ver las situaciones presentes como abismos sin salida o problemas que solo a esa persona le ocurre, conllevan a crear un escenario ficticio en donde la persona es el centro de atención rodeados de lamentos, problemas y quejas.

Algunas de estas personas creen tener un problema psicológico que los hace ser así (típica actitud de una persona que vive bajo el papel de victima), puede que en algunos casos sea cierto, pero también es cierto que en un principio quizás no presentan un problema real, pero luego de un tiempo puede que esa autocompasión, quejas y lamentos exagerados produzcan un problema en su entorno, alejando quizás a muchos allegados quienes en algún momento se casan de lidiar con esa dependencia o demanda de atención de parte de “la victima”.

Para salir de ese vicioso estado es necesario saber lo siguiente:

  1. Muchos creen que por ser cristianos ya no tendremos porque pasar por problemas, pero no es así, ser cristiano no nos hace estar exentos de tribulaciones, mientras estemos en este mundo vamos a sufrir, nuestro Señor Jesús de antemano nos ha advertido que en este mundo tendríamos padecimientos, no es raro que nos enfermemos, no es causa de asombro que tengamos problemas financieros, si recibimos criticas, ofensas o decepciones ¿de que nos sorprendemos? Nuestro señor nos ha dicho: En el mundo tendréis aflicción, pero confiad yo he vencido al mundo. Juan 16:33 (Versión Reina Valera 1960).
  2. No somos los únicos en atravesar por problemas, si hacemos un esfuerzo y logramos salir por un momento de nuestro mundo de tragedias, quizás pudiéramos observar los miles de niños, jóvenes y adultos alrededor del mundo que atraviesan por problemas quizás mucho peores que los nuestros, y algunos a pesar de la dura situación, siguen firmes y adelante hacia la meta.
  3. Si crees que solo a ti te suceden esas cosas fíjate estos versículos: Nada existe que no haya existido antes, y nada existirá que no exista ya. Dios hace que el pasado se repita. Eclesiastés 3:15 (Versión Dios Habla Hoy).

Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 1 Pedro 5:9 (Versión Reina-Valera 1960). Independientemente de las distintas situaciones o pruebas que atravesemos (reales o creadas por nosotros mismos) debemos entender que no solo nosotros pasamos por tribulaciones, no esta bien decir “solo a mi me pasa esto”, “es que solo me toca lo peor”, todo esto alimenta nuestro estado de “querer ser victima”.

  1. El sufrir es necesario!!, no esta bien escapar de los tragos amargos de la vida, aunque sean difíciles, son momentos necesarios para nuestra madurez y crecimiento, nos fortalecemos y lo mas importante es que nos acerca mas a Dios!, si así es,  cuando todo marcha bien en nuestra vida muchas veces comenzamos a disfrutar de esa estabilidad terrenal, nos enfocamos en lo bien que nos va en el trabajo, en los estudios, la familia pero cuando atravesamos por momentos difíciles que no podemos manejar, nuestro ser busca automáticamente el auxilio de nuestro creador, porque: ¿De donde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor quien hizo los cielos y la tierra. Salmo 121:1-2 (Versión Reina-Valera 1960).

Podríamos seguir y seguir enumerando razones, pero lo importante es que debemos tomar cartas en el asunto, no podemos envolvernos en la realidad paralela para encubrir nuestras responsabilidades, falta de compromiso e inseguridades, sabemos que es difícil afrontar algunos problemas que se nos presenta en la vida y Dios también lo sabe y nos dice: Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana. Mateo 11: 28-30 (Nueva Versión Internacional)

Sabemos que el enemigo esta como león rugiente buscando a quien devorar, esta alerta a cualquier situación para hacernos tropezar, pero muchas veces somos nosotros mismos quienes creamos situaciones de tropiezos en nuestras vida. La voluntad de Dios no es que pasemos una vida de lamentos, quejas y angustias, sino que seamos responsables, capaces, valientes y esforzados, que asumamos nuestras responsabilidades sin esperar que otros se encarguen de ellas.

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7 (Reina-Valera 1960).

Autora: Marianny I. Gutiérrez

Escrito para originalmente para www.destellodesugloria.org

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