Devocional – Estar en la dirección correcta implica no menospreciarla

Estar en la dirección correcta implica no menospreciarla

direccion-correctaUna vez fijada la meta no me puedo distraer pues podría caer y desviarme en el camino. He probado quien es Cristo, he conocido sus pasos, a El me quiero dirigir en todo momento, mi vista no quitar de El, no me quiero desviar, pues puedo comprender, sentir, saber, que hay algo más de lo que mi ser a experimentado, toda esa hermosura que mis ojos aun no han visto, toda esa gloria que falta por ser expresada y todas esas promesas esperando por ser arrebatadas. Definitivamente yo quiero continuar, no correr para poder apreciar cada detalle que tiene Dios para mí, pero tampoco descansando de buscarle para que el fuego que un día puso en mi corazón no logre apagarse, permitiéndome que El me perfeccione y a su imagen me moldee. Y es que he experimentado su gran amor conforme con El voy caminando, he visto su gloria resplandecer en lo que yo veía insignificante, es decir, en mi. Vi su poder manifestarse, acudí al mejor doctor y encontré completa sanidad, he encontrado un padre lleno de amor para todos sus hijos, y tengo al mejor amigo que cualquiera pueda tener. Se que aún queda camino por recorrer, y con El lo quiero cruzar, pues le conozco, se que el es fiel y me ha cubierto de su protección, ¿a que entonces podré temer?, no me puedo distraer pues El cada minuto tiene algo preparado para mi, una palabra, un aliento, un cielo que admirar, y sobre todo el privilegio de poderle adorar, servirle, honrarle, compartir lo que El ha hecho, hace y hará. Yo quiero cada minuto aprovechar dándole lo que soy siempre para darle Gloria a El. El cada minuto tiene cielos, tierra, aire y todo el firmamento a nuestro favor, de tal manera quiero yo agradarle teniendo mi ser a su favor. Y aunque venga tribulación o murallas que derribar contaré con el mejor escudo y la mayor fortaleza que es Cristo mismo en mí, por todo esto no quiero perder el objetivo, y no perder el gran obsequio que Dios me ha ofrecido…
como un padre enseña a dar los primeros pasos a su pequeño hijo así Dios nos ha enseñado a caminar en El, mostrándonos cual es el camino; una ves identificada la meta es necesario mantenernos firmes en Cristo Jesús, conociendo su palabra, y manteniendo viva nuestra comunicación con El, pues el camino es estrecho, y prueba vendrá a El, llámese a esto lo que nos quiere distraer para que resbalemos y cambiemos de dirección y provocar que no logremos ver la hermosura de Dios, y tampoco experimentemos lo que es vivir a Dios y sus promesas. Por ello es necesario que no solo fijemos la vista, si no la totalidad de nuestro ser en Dios.

Hay mucho por hacer y mucho más de la gloria de Dios por experimentar; algunos tropiezan o su corazón que un día estuvo encendido se apaga por no buscar a Dios cada minuto, y entregar su vida a El. Es necesario comprender que el camino continúa, no es solo un paso de inicio, o el aprendizaje de dar primeros pasos, si no es de darle seguimiento, continuar hacia la meta. Para no permitir que en los momentos de prueba estos logren apagarnos y cegarnos ante la gloria que Dios tiene preparada y su misericordia que día con día nos ofrece.

Así es amigo(a), Cada día Dios tiene una bendición para ti; al mantener la mirada fija en nuestro Señor Jesucristo, encontramos que cada minuto de nuestro existir se lo podemos dedicar, desde el despertar, admirando la hermosura del amanecer, honrándole con nuestro diario vivir, agradeciendo su aliento de vida y que por el nos podemos mover y además ser privilegiados en poder servirle. Fijando nuestro ser en Dios permitiendo ser moldeados por El, y el no permitirá que nos quedemos en el suelo, sino que nos ceñirá de poder pues: El camino de Jehová es fortaleza al perfecto proverbios 10:29, y aunado a esto experimentaremos su gloria, vendrá sanidad y restauración a nuestra vida, encontraremos un padre y un amigo fiel. Seremos cautivados por El.

Solo es necesario continuar permitiendo que El nos guie, que sean sus decisiones y no las mías para no caer en el error, permitir que su mano nos moldee para permanecer en su mano y no poder ser arrebatados por el enemigo. Buscar siempre permanecer en su presencia, y conocer su palabra para qué alumbre nuestro caminar y de esta manera saber si es realmente la voz de Dios la que estoy siguiendo.

El que guarda el mandamiento guarda su alma; mas El que menosprecia sus caminos morirá.

Proverbios 19:16

Autora: Stefanie Alemán

Escrito para www.devocionaldiario.com

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