Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Un Amor Ilimitado

Un Amor Ilimitado

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. (Jeremías 31:3)

Si existe alguna cosa sobre la cual yo vivo muy agradecida de Dios es por mis padres y hermana. Estoy convencida de que son la mayor bendición que Dios me ha otorgado. Son mi fortaleza e inspiración para seguir adelante y son quienes me impulsan a luchar y trabajar por esos sueños que quiero alcanzar.

Hoy es un sábado normal, la mañana se siente tan tranquila y fresca. A pesar de que tengo un catarro tremendo y un dolor de muelas increíble, siento en mi corazón una cobertura, una llenura especial de Dios. Me animo a escribir con mi corazón este escrito que quiero dedicar de forma especial a mi padre Héctor.

Desde pequeña, mi papá me enseñó a amar a Dios sobre todas las cosas. Me instruyó y me hizo saber que el mayor éxito que yo pudiera obtener no sería suficiente si faltaba Dios en mi vida. Pienso que gracias al buen ejemplo que he tenido de mi padre, sus cuidados, afecto y paciencia son los que me han enseñado a yo poder comprender y recibir el amor de mi Padre celestial.

La Biblia muestra diferentes ejemplos de padres que amaron a sus hijos de forma entrañable. Puedo mencionar a Job, que ofrecía sacrificios a Dios pidiendo perdón y misericordia por si alguno de sus hijos había pecado. Eso muestra el grado de interés que Job, como padre amante y preocupado por la salvación de sus hijos tenía. Me parece que Job anhelaba que sus hijos fueran reverentes y reconocieran que todo lo bueno que tenían provenía de ese Ser Supremo que habita en los cielos.

Abraham esperó tantos años para ver cumplida la promesa de que Sara diera a luz a su hijo Isaac. Entre Abraham e Isaac había una relación muy estrecha. Observamos a un Isaac obediente y sujeto a su padre Abraham. Me parece tan interesante, como Abraham sabiendo que ya no le quedaban muchos años de vida, envía a su siervo a buscar esposa para Isaac. Isaac tenía unos 40 años y todavía no se había casado. Como en aquella época los hombres vivían más tiempo que ahora, a los 40 años podríamos decir que Isaac estaba en la primavera de su vida. Pero si a Isaac le hubiera tocado vivir en estos tiempos, el reto que le hubiera tocado enfrentar al estar soltero a esa edad no hubiera sido fácil. Posiblemente, lo hubieran acusado de ser un “mamas boy”, quizás lo hubieran tildado de mujeriego que no quería compromisos o quien sabe si hasta lo hubieran tachado de homosexual. Pero allá estaba Isaac, quién sabe si en sus oraciones con Dios platicaba sobre cómo le gustaría que fuera la mujer de su vida. Y vemos a un padre amante que hace jurar a su siervo que encontraría entre la parentela de Abraham, una esposa para Isaac. Conocemos la historia hermosa de cómo Dios tenía todo acorde a Su plan. Y el siervo consigue a la mujer ideal para Isaac.

Pero, me conmueve profundamente ese amor tan grande que pueden llegar a sentir los padres por sus hijos e hijas. Que ellos se preocupan por que la pareja que uno vaya a escoger sea la correcta, la adecuada. En aquellos tiempos los padres buscaban esposas y esposos para sus hijos e hijas, esa era su cultura y su tradición. Aún existen países donde esto se acostumbra. Como joven doy gracias a Dios que ahora uno puedo escoger con quien se quiere casar, pero siempre es importante contar con la aprobación de Dios y con la de tus padres, pues ellos solo desean lo mejor para ti.

Otro padre que llama mi atención es Jairo. Un hombre aparentemente acomodado, tenía buena posición social, pero cuando un hijo se enferma, a veces, no hay dinero ni posición social que ayude. Este hombre a mi parecer era inteligente. En algún momento, él tuvo que haber escuchado hablar de un Jesús de Nazaret que hacía milagros extraordinarios. Ni corto ni perezoso fue en busca de la única persona que podría hacer algo a favor de su hija casi moribunda. Me asombra hasta donde pueden ser capaces de llegar los padres por amor a sus hijos. Jairo fue perseverante, obtuvo el milagro anhelado para su hija. Aún después de muerta, Jairo tuvo fe de que Jesús podía hacer algo por su hija.

Leer el resto de la entrada »

Reflexion – Sobre el amor paternal

SOBRE EL AMOR PATERNAL

PhotobucketSon muchos los nombres que le dan sus hijos, pero entre ellos, de los más utilizados son: “papá”, “papi”, “papito” y “padre”. Tratar de dejar impreso todo lo que significa y encierra cualquiera de estas palabras que significan básicamente lo mismo, no es tarea fácil. Representa tanto e implica demasiado el uso empleado de la palabra padre y que describe el estado de un hombre que tiene uno o más hijos.

El amor de un padre es irremplazable. Sus brazos se extienden y nos envuelven haciéndonos sentir seguridad y protección.
Su nombre es sinónimo de fortaleza, trabajo, sacrificio, provisión, dedicación y entrega, entre muchos otros adjetivos calificativos que se le podrían agregar.

Su nombre implica la capacidad de enfrentar los más grandes retos y riegos por el bienestar de su familia y seres queridos.
Quien tiene la dicha de contar con el cuidado y cariño de un padre, sabe que cuenta con un tesoro invaluable. Sabe que tiene alguien a quien acudir y con quien contar porque le auxiliará incondicionalmente de ser necesario.

Es sublime y tierno el amor de un padre hacia sus hijos. Cada lágrima que de sus ojos brota cuando en comunión eleva una plegaria al cielo pidiendo a Dios que lo sostenga. Divina gracia emana de Dios quien con atención escucha cada petición y ruego.

Los padres son misericordiosos y cuidadosos. Tienen experiencia porque han caminado largos senderos que los han enseñado y hecho diestros. Hijo, oye con atención el consejo amoroso y temprano de un padre. No deseches el aprendizaje, se conciente de lo bienaventurado que eres al contar con su presencia e intervención en tu vida. Si recibes de él buen ejemplo, sigue sus pasos. No menosprecies la corrección de quien solo desea tu bienestar.

Leer el resto de la entrada »