{"id":9538,"date":"2011-09-15T16:45:08","date_gmt":"2011-09-15T22:45:08","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=9538"},"modified":"2011-09-15T21:08:28","modified_gmt":"2011-09-16T03:08:28","slug":"anectodas-reflexivas-experiencias-aleccionadoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2011\/09\/anectodas-reflexivas-experiencias-aleccionadoras\/","title":{"rendered":"Anectodas Reflexivas &#8211; Experiencias Aleccionadoras"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Experiencias Aleccionadoras<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.devocionaldiario.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/kinder.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-9842\" title=\"kinder\" src=\"https:\/\/www.devocionaldiario.com\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/kinder.jpg\" alt=\"\" width=\"117\" height=\"139\" \/><\/a>Los ni\u00f1os suelen ser maestros formidables. He recibido de ellos las ense\u00f1anzas m\u00e1s agudas que puedo recordar. Casi siempre las lecciones vienen desde inocentes sucesos, cotidianidades que me ense\u00f1an acerca de casi cualquier cosa: familia, fe, actitudes, Dios\u2026 En el momento que escribo este art\u00edculo mi hija mayor acaba de cumplir siete a\u00f1os. Le gusta mirar pel\u00edculas de princesas, montar su bicicleta rosa y comer huevos Kinder. Las princesas y la bici tienen sus respectivas historias, pero los huevos Kinder tienen la caracter\u00edstica de que me involucran a m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi hija quiere comprarlos todo el tiempo, no por el chocolate, sino por el juguete armable que algunos tienen dentro. Arranca la envoltura con rauda ma\u00f1a y devora el chocolate con prisas de colegial que se le hace tarde para ir a clases. <!--more-->Abre el interior, saca las diminutas piezas pl\u00e1sticas y manos a la obra. Su rostro concentrado y la seriedad que le pone a su empresa parece la de un ingeniero que edifica su obra. Emily suele lograr sus prop\u00f3sitos, pero cuando el puzle suele ser m\u00e1s complicado es donde entro yo. Mi hija no tiene verg\u00fcenza de pedirme ayuda, no se siente mal por ser insuficiente, le es f\u00e1cil entregar la carga en mis manos para que yo me ocupe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por mi parte, me siento feliz de ser incluido, hay un placer indescriptible en solucionar situaciones a los hijos. Disfruto el rostro de mi hija que se ilumina ante el puzle terminado. Nos abrazamos y besamos como si hubi\u00e9semos construido las pir\u00e1mides o el Empire State. Celebramos la victoria conjunta y mi hija hace la pregunta que me tem\u00eda: \u00bfcu\u00e1ndo compramos otro huevo Kinder?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aprendido a trav\u00e9s de estos inocentes sucesos cu\u00e1nto Dios disfruta de mis oraciones. Cuando digo \u201cno puedo\u201d \u00c9l entra en escena inmediatamente. Se pone a mi lado, se tumba en el suelo, y me ayuda a poner las piezas dispersas de mi problema en el justo lugar donde van. Disfruto esos momentos de sublime comuni\u00f3n donde mi Padre me ayuda sin reparos, nunca a rega\u00f1adientes, sino con tierna cooperatividad divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La felicidad del triunfo no se hace esperar y cualquier victoria junto a mi Padre Celestial se convierte en una exuberante fiesta de dos. Siempre soy sorprendido por mi Padre. \u00c9l es despampanantemente asombroso. No me siento mal por ser incapaz, sino que disfruto de los privilegios de una relaci\u00f3n personal con el Dios de lo imposible. Vivo predispuesto a aprender todo aquello que Dios quiere ense\u00f1arme. Me alecciona a trav\u00e9s de su Palabra escrita, o mediante un trato suave a mi esp\u00edritu mientras adoro, o desde una peculiar experiencia con mi hija de siete a\u00f1os. Dios siempre encuentra la forma de recordarme su naturaleza amorosa.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Sospecho que seguir\u00e9 armando puzles con mi hija durante mucho tiempo, y creo firmemente que Dios me ayudar\u00e1 con los m\u00edos durante toda la vida.<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Osmany Cruz Ferrer<br \/>\n<strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>Escrito para <a href=\"https:\/\/www.devocionaldiario.com\" target=\"_blank\">www.devocionaldiario.com<\/a><\/strong><\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2011%2F09%2Fanectodas-reflexivas-experiencias-aleccionadoras%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Experiencias Aleccionadoras Los ni\u00f1os suelen ser maestros formidables. 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