{"id":6942,"date":"2010-08-26T21:11:02","date_gmt":"2010-08-27T03:11:02","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=6942"},"modified":"2010-08-26T21:40:23","modified_gmt":"2010-08-27T03:40:23","slug":"ilustracion-cristiana-el-monito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2010\/08\/ilustracion-cristiana-el-monito\/","title":{"rendered":"Ilustraci\u00f3n Cristiana &#8211; El \u00abMonito\u00bb"},"content":{"rendered":"<h2><strong>El \u201cmonito\u201d<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-7199\" title=\"el-monito\" src=\"https:\/\/www.devocionaldiario.com\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/el-monito.jpg\" alt=\"el-monito\" width=\"177\" height=\"238\" \/>Nadie recuerda con certeza de d\u00f3nde vino, ni mucho menos el momento exacto en que el \u201cmonito\u201d comenz\u00f3 a ser parte de la vida de nuestra hija, y por lo tanto de nuestra familia. El <strong>\u201cmonito\u201d<\/strong> es nada m\u00e1s ni nada menos que un peque\u00f1o peluche que tampoco se sabe a ciencia cierta qu\u00e9 clase de bicho es. Puede ser un leoncito, un osito, un ratoncito\u2026 ni ella lo sabe. Por cierto: tampoco es justamente el m\u00e1s bonito de los m\u00e1s de cincuenta peluches que hoy, a pesar de sus 17 a\u00f1os de edad, a\u00fan conserva desde su ni\u00f1ez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que s\u00ed sabemos con certeza, es que el <strong>\u201cmonito\u201d<\/strong> apareci\u00f3 un d\u00eda en casa entre sus cosas, despu\u00e9s de una prolongada internaci\u00f3n hospitalaria durante los primeros a\u00f1os de su vida. Fue un per\u00edodo de intenso dolor, incertidumbre, oscuridad y sufrimiento. Tal vez alguna voluntaria, doctor, enfermera o compa\u00f1erita de habitaci\u00f3n, se lo dio en uno de esos momentos m\u00e1s tristes y dolorosos de su vida. Tal vez alguien lo deposit\u00f3 tiernamente junto a su cabecita y ah\u00ed estaba haci\u00e9ndole compa\u00f1\u00eda cuando sali\u00f3 del estado de coma o despert\u00f3 de alguna de las varias intervenciones quir\u00fargicas que tuvo que afrontar para salvar su vida. La verdad, no lo sabemos y ella tampoco lo recuerda, pero damos las Gracias a Dios por esa bella actitud que alguien tuvo con nuestra hijita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ni ella misma sabe qu\u00e9 es, le puso \u201cMonito\u201d y as\u00ed qued\u00f3. Hoy, tal vez el m\u00e1s feo de sus peluches, a\u00fan contin\u00faa ocupando un sitio muy especial en su coraz\u00f3n. Y nosotros, como padres, hemos conservado en todo momento una respetuosa actitud con su sentir. A ella no le import\u00f3 lo que era ni su apariencia. Lo am\u00f3 intensa e incondicionalmente, le puso un nombre, en sus fantas\u00edas de ni\u00f1a lo trajo a la vida y con sus afectos lo hizo parte de la suya. Lo am\u00f3 y a\u00fan hoy lo sigue amando, m\u00e1s que a ning\u00fan otro, por cierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta relaci\u00f3n afectiva con ese peluche insignificante a los ojos del mundo, pero tan valioso para ella, me ense\u00f1\u00f3 algo acerca de mi Se\u00f1or y su relaci\u00f3n conmigo.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Yo mismo fui como ese juguete<\/strong>, feo e insignificante; sin valor a causa de la multitud de mis pecados. No obstante ello, y a pesar de m\u00ed, <strong>el Se\u00f1or me am\u00f3 con un amor incondicional<\/strong>, me trajo a la vida; me puso un nuevo nombre en la Gloria, me prepar\u00f3 un lugar donde vivir junto a su coraz\u00f3n y \u00a1por toda una Eternidad! Y no puedo olvidar que mi Amado Padre tambi\u00e9n pas\u00f3 por circunstancias tristes y dolorosas para traerme junto a s\u00ed: <strong>el cruento sacrificio de Su Hijo en la cruz del Calvario.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy, me gozo en gran manera y no puedo evitar las l\u00e1grimas al momento de escribir esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amigo(a): no importa c\u00f3mo eres ni lo que eres. No importa qu\u00e9 hiciste o lo que fuiste. Si hay algo que el Se\u00f1or no puede hacer, es<strong> DEJAR DE AMARTE.<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><em><strong>\u00abEn esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios,  sino en que El nos am\u00f3 a nosotros,  y envi\u00f3 a su Hijo en propiciaci\u00f3n por nuestros pecados\u00bb.<\/strong><\/em><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><em><strong>(1 Juan 4:10 RV60)<\/strong><\/em><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Autor:<\/strong> Luis Caccia Guerra<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Escrito para <a href=\"https:\/\/www.devocionaldiario.com\" target=\"_blank\">www.devocionaldiario.com<\/a><\/strong><\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2010%2F08%2Filustracion-cristiana-el-monito%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u201cmonito\u201d Nadie recuerda con certeza de d\u00f3nde vino, ni mucho menos el momento exacto en que el \u201cmonito\u201d comenz\u00f3 a ser parte de la vida de nuestra hija, y por lo tanto de nuestra familia. 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