{"id":56,"date":"2008-07-23T15:17:36","date_gmt":"2008-07-23T21:17:36","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=56"},"modified":"2008-08-13T23:00:56","modified_gmt":"2008-08-14T05:00:56","slug":"vidas-privadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2008\/07\/vidas-privadas\/","title":{"rendered":"Vidas Privadas"},"content":{"rendered":"<h2>Vidas privadas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan recuerdo la primera vez que sucedi\u00f3. Fue en un congreso de l\u00edderes en la bella Sydney, Australia. La reuni\u00f3n era avivamiento puro o, al menos, lo parec\u00eda. Mi tarea era predicar un serm\u00f3n alentador y culminar e<a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/vidas-privadas.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-57\" style=\"border: 1px solid black;\" title=\"vidas-privadas\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/07\/vidas-privadas.gif\" alt=\"\" width=\"135\" height=\"146\" \/><\/a>l servicio. La gente mov\u00eda ampulosamente las manos y no paraban de saltar, mientras que los m\u00fasicos entonaban melod\u00edas incre\u00edbles; la alabanza australiana realmente es enriquecedora.<br \/>\nLos ministros que estaban a cargo de la reuni\u00f3n, preguntaban una y otra vez si estaban dispuestos a conquistar el pa\u00eds, mientras que la multitud no paraba de gritar euf\u00f3ricamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEres un predicador?, entonces debes saber lo que yo sent\u00eda en ese entonces. Es m\u00e1s f\u00e1cil predicarles a un grupo de gente moribunda que tratar de sorprender con una palabra fresca a gente que pareciera tenerlo todo. Los j\u00f3venes no paraban de bailar y saltar entre las butacas del enorme edificio. Los m\u00e1s viejos, sin excepci\u00f3n, mov\u00edan unos ruidosos panderos por toda la congregaci\u00f3n. Era, lo que llamo, un servicio ensordecedor. O cantas y gritas o te vas, no puedes mantenerte en la mitad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi pregunta era cu\u00e1l ser\u00eda el mensaje que deb\u00eda darles. Esa gente estaba a dos cent\u00edmetros del suelo. Durante la \u00faltima canci\u00f3n, cambi\u00e9 mis bosquejos, y me dispuse a darles un serm\u00f3n de aliento, algo acerca de conquista o victoria, o algo as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando al fin todos se sentaron, algo comenz\u00f3 a ocurrir. Mientras que el p\u00fablico me miraba esperando que saludara, yo pod\u00eda sentir al Esp\u00edritu de Dios que me susurraba:<br \/>\n\u00abH\u00e1blales de mi gracia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuve una lucha espiritual intensa. Obviamente, Dios debi\u00f3 haber estado ocupado en alguna gran cruzada con Billy Graham, lleg\u00f3 tarde a la reuni\u00f3n y es por eso que no conoce demasiado a esta gente. Yo s\u00ed estuve todo el servicio. Estos australianos viven un avivamiento. Quieren que alguien les hable acerca de lo que viene por delante, de ministerios, de dones. Ellos ya est\u00e1n perdonados, son algo m\u00e1s que ovejas, son l\u00edderes de primera l\u00ednea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abH\u00e1blales de que mi gracia es abundante para ellos\u00bb, insisti\u00f3.<br \/>\nY fue entonces cuando ocurri\u00f3. No lo hubiese hecho, de no ser porque sab\u00eda que Dios estaba detr\u00e1s del asunto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abQuiero que los que tienen una intensa lucha con un est\u00fapido h\u00e1bito oculto, lo confiesen esta noche\u00bb, dije, \u00abme refiero a ese \u00abgigante\u00bb que te abofetea en la intimidad. Nadie lo sospecha, ni siquiera lo sabe tu esposa, tus padres, ni tu mejor amigo, pero est\u00e1s consciente de que ese \u00abh\u00e1bito\u00bb escondido est\u00e1 arruinando tu unci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El silencio en el edificio era demoledor.<br \/>\n\u00abSabes que deber\u00edas tener un ministerio ungido, pero te conformas con mucho menos, por culpa de esa debilidad que no te da tregua. No importa cu\u00e1n santo parezcas, si sabes que ese h\u00e1bito hace que tu unci\u00f3n no sea pura\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios sabe que no fueron muchas m\u00e1s palabras, cuando alguien irrumpi\u00f3 en un seco sollozo entre la multitud.<br \/>\n\u00abQuiero que todos cierren los ojos\u00bb, supliqu\u00e9, \u00aby necesito que aun los que est\u00e9n grabando apaguen sus c\u00e1maras, no quiero que sientas verg\u00fcenza. Quiero pedirte que si reconoces que un est\u00fapido h\u00e1bito te est\u00e1 amarrando al pasado e hipotecando tu futuro, levantes tu mano\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas manos, tal vez diez o doce, se levantaron con timidez.<br \/>\n\u00abS\u00e9 m\u00e1s espec\u00edfico\u00bb, me dijo el Esp\u00edritu con una voz clara.<br \/>\n\u00abLos que no pueden abandonar la masturbaci\u00f3n compulsiva. Los que est\u00e1n atados a la pornograf\u00eda por internet, revistas o cualquiera de sus formas. Los que amanecen en la cama ajena virtualmente, enga\u00f1ando a sus esposas en su mente.<br \/>\nLos que anhelan que su mujer se muera, en alg\u00fan accidente repentino, para enviudar y casarse con otra dama que ya tienen en mente. Los que se sienten invadidos sin piedad por pensamientos impuros, llenos de lujuria.<br \/>\nLos que se han permitido caricias \u00edntimas y genitales con sus novias. Los que luchan con pensamientos de homosexualidad\u00bb.<br \/>\nAhora todo el recinto estaba lleno de manos. Los l\u00edderes, los colaboradores y los que hasta hace un momento estaban dispuestos a conquistar la naci\u00f3n. All\u00ed estaban, llorando amargamente, hartos de pedir perd\u00f3n por el mismo pecado cr\u00f3nico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que pecas, te tiras ante la presencia de Dios y suplicas piedad, ruegas que la sangre de Cristo te haga limpio, puro otra vez. La segunda, consideras que es necesario prometer algo, decir alguna frase como \u00abPrometo que jam\u00e1s lo volver\u00e9 a hacer\u00bb, \u00abNunca jam\u00e1s consumir\u00e9 pornograf\u00eda o acariciar\u00e9 esos asquerosos pensamientos\u00bb. La tercera vez, te autoimpones un castigo, algo que te duela, para demostrarle a Dios que ahora va en serio: \u00abVoy a quitar el servicio de cable del televisor\u00bb o \u00abVolver\u00e9 al correo tradicional, ni siquiera usar\u00e9 el e-mail, para no tentarme a navegar en sitios sucios\u00bb o \u00abDejar\u00e9 a mi novio aunque sienta que lo ame\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuarta vez, ya no quieres ir. Ahora s\u00ed, sientes que tu vida es un fraude. Y te sientas a los pies de la cama, a dialogar con Satan\u00e1s.<br \/>\n\u00abAhora si la hiciste fea. Hasta Dios tiene sus l\u00edmites. Una cosa es equivocarse una vez, dos y tal vez hasta tres. Pero ya has perdido la cuenta\u00bb. Y dices: \u00abCreo que Dios est\u00e1 harto de verme fracasar\u00bb.<br \/>\n\u00abNo lo dudes\u00bb, responde quien desea verte arruinado. \u00abTienes un problema, una debilidad, un horrible y repugnante pecado que te deja fuera de la liga. La masturbaci\u00f3n es tu kriptonita, te est\u00e1 destruyendo. En tu lugar, me distanciar\u00eda de las cosas santas, que obviamente no son para tipos como t\u00fa\u00bb.<br \/>\nY es entonces cuando se produce el contrasentido, lo il\u00f3gico. Pospones orar hasta arreglar tu debilidad primero. Dejas de lado la consagraci\u00f3n porque te sientes indigno, sucio. No te involucras porque consideras que has traspasado todos los l\u00edmites del perd\u00f3n. Y te convences de que no naciste para ser campe\u00f3n. El h\u00e1bito logr\u00f3 dejarte en la lona. A mitad de camino, postrado en la pista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hice una \u00faltima pregunta aquella vez en Sydney: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos sienten como si Dios ya no quisiera perdonarlos?<br \/>\nCreo que todos, absolutamente, levantaron sus manos temblorosas. Los mismos que parec\u00edan vivir una panacea de avivamiento, ahora confesaban sentirse indignos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No quiero que me malinterpretes, no trato de hacer apolog\u00eda del pecado. Me considero uno de los mayores defensores de la santidad. Durante a\u00f1os solo me dediqu\u00e9 a predicar acerca de la integridad. Nuestras cruzadas han tenido como lema proclamar una generaci\u00f3n santa. Pero la santidad sin gracia solo es legalismo.<br \/>\nEsos miles de l\u00edderes se equivocaron tanto, convivieron con la debilidad a tal punto, que llegaron a creer que Dios ya no estaba dispuesto ni siquiera a o\u00edrlos. Es que el h\u00e1bito oculto tiene la singularidad de colocarte a la puerta del templo, como el cojo que ped\u00eda limosna en el templo de la Hermosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tienes un \u00e1rea coja que te impide caminar. Tu vida de oraci\u00f3n se reduce a la raqu\u00edtica tarea de hilvanar dos o tres frases sin sentido antes de quedarte dormido. Tu comuni\u00f3n con el Se\u00f1or es nula. Est\u00e1s a la puerta, sabes todo lo que pasa dentro de la iglesia, pero tambi\u00e9n sabes todo lo que ocurre afuera. Vives en la mitad, como un cristiano nominal. Sabes demasiado como para considerarte un inconverso&#8230; pero no lo suficiente como para ser un santo. Vives en santidad un poco&#8230; pero tambi\u00e9n pecas un poquito. Alabas al Se\u00f1or y tambi\u00e9n maldices otro poco. Levantas tu vista al cielo a veces, pero tus ojos son vagabundos en algunas ocasiones.<br \/>\nCojo del alma. Minusv\u00e1lido espiritual. Lisiado ministerial. Paral\u00edtico del coraz\u00f3n a causa de un est\u00fapido h\u00e1bito oculto. Y la horrible sensaci\u00f3n de que Dios ya no te quiere recibir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLo siento\u00bb, pareciera excusarse un \u00e1ngel, \u00able dije a Dios que vino a verlo, pero me dice que no puede recibirlo, usted es demasiado inmundo para presentarse aqu\u00ed\u00bb.<br \/>\nLo oculto arruinando lo p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero cuando el arrepentimiento es genuino, el error desaparece del disco r\u00edgido de la computadora eterna. Ni siquiera figura en \u00abelementos eliminados\u00bb. Dios se olvid\u00f3. Y olvid\u00f3 que se olvid\u00f3. El expediente fue borrado.<br \/>\nA\u00fan recuerdo algunas expresiones en los rostros de aquellos l\u00edderes en Sydney. Fue la primera vez que prediqu\u00e9 acerca de la gracia y desde aquel entonces, no he dejado de mencionarla. Cuando cre\u00edan que ya estaban fuera de las grandes ligas, alguien volv\u00eda a creer en ellos. Manos temblorosas de grandes campeones, que se negaban a subir al cuadril\u00e1tero por considerarse lisiados. El milagro de la gracia tapando los huecos oscuros del alma. Los rincones tenebrosos de la intimidad sacudidos por la luz de la nueva oportunidad. Dios, otra vez, dispuesto a perdonarlos, dici\u00e9ndoles que su gracia era abundante para ellos.<br \/>\nEl sexo libre, la pornograf\u00eda, lujuria, la masturbaci\u00f3n.<br \/>\nLa mentira, enga\u00f1o, el adulterio.<br \/>\nLa cama ajena, pensamientos impuros, los ojos desenfrenados.<br \/>\nNo importa el nombre del delito, el secreto es que si para encontrarse con el para\u00edso, hay que ir a la cruz, vale la pena pasar por all\u00ed otra vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.dantegebel.com\">Autor: Dante Gebel<\/a><br \/>\n<strong>Adaptado de \u00abEl c\u00f3digo del Campe\u00f3n\u00bb<br \/>\n(Editorial Vida-Zondervan)<\/strong>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2008%2F07%2Fvidas-privadas%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vidas privadas A\u00fan recuerdo la primera vez que sucedi\u00f3. Fue en un congreso de l\u00edderes en la bella Sydney, Australia. La reuni\u00f3n era avivamiento puro o, al menos, lo parec\u00eda. Mi tarea era predicar un serm\u00f3n alentador y culminar el servicio. La gente mov\u00eda ampulosamente las manos y no paraban de saltar, mientras que los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":57,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36,38,37,47],"tags":[7688,58,57,59],"class_list":["post-56","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dante-gebel","category-historia","category-reflexion","category-temas-juveniles","tag-dante-gebel","tag-editorial","tag-historias","tag-pecados-ocultos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56\/revisions\/60"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}