{"id":4464,"date":"2009-09-01T15:32:11","date_gmt":"2009-09-01T21:32:11","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=4464"},"modified":"2009-09-01T11:36:32","modified_gmt":"2009-09-01T17:36:32","slug":"la-formacion-de-la-roca-articulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2009\/09\/la-formacion-de-la-roca-articulo\/","title":{"rendered":"La Formaci\u00f3n de la Roca &#8211; Articulo"},"content":{"rendered":"<h2><strong>La peregrinaci\u00f3n espiritual de Sim\u00f3n Pedro<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1446\" title=\"simon-pedro\" src=\"https:\/\/www.devocionaldiario.com\/wp-content\/uploads\/2009\/04\/simon-pedro-300x163.jpg\" alt=\"simon-pedro\" width=\"212\" height=\"115\" \/>Cuando pensamos en los ap\u00f3stoles, en esos hombres que anduvieron cada d\u00eda con Jes\u00fas, nos los imaginamos como las personas devotas que jam\u00e1s podr\u00edamos llegar a ser. De no ser as\u00ed, razonamos, \u00bfc\u00f3mo pudo Dios usarlos? En realidad, los ap\u00f3stoles de Jes\u00fas fueron 12 hombres bastante comunes con muchos de nuestros defectos. Un ejemplo perfecto \u2014o m\u00e1s bien imperfecto\u2014 es Sim\u00f3n Pedro. Este tosco e impulsivo pescador de Galilea ten\u00eda defectos, al igual que nosotros. Pero Jes\u00fas lo us\u00f3 poderosamente, del mismo modo que puede usarnos a nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>UN LLAMADO PODEROSO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedro dej\u00f3 un trabajo respetable para seguir a Jes\u00fas (Lucas 5:1-11). \u00c9l y sus socios en el negocio de la pesca hab\u00edan llegado a la playa del lago de Genesaret y estaban lavando sus redes, cuando Jes\u00fas se les acerc\u00f3. Entr\u00f3 en la barca de Pedro y le pidi\u00f3 a los pescadores que se adentraran un poco en el lago para poder dirigirse a la multitud desde all\u00ed. Cuando el Se\u00f1or termin\u00f3 de hablar, le dijo a Pedro que descolgara sus redes para pescar. A pesar de que hab\u00eda estado tratando de pescar toda la noche sin ning\u00fan \u00e9xito, Pedro hizo lo que Jes\u00fas le pidi\u00f3, y sac\u00f3 tantos peces que la embarcaci\u00f3n casi se hundi\u00f3.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por haber sido pescador durante muchos a\u00f1os, Pedro entendi\u00f3 la magnitud del milagro que acababa de presenciar. Estaba claro que Jes\u00fas era m\u00e1s que un maestro, m\u00e1s que un profeta: era un ser divino. Por esta toma de conciencia, Pedro tembl\u00f3 y cay\u00f3 de rodillas ante \u00c9l. Entonces el Se\u00f1or le hizo el llamado de dejar las redes y unirse a \u00c9l para una clase de pesca diferente: \u00abVenid en pos de m\u00ed, y os har\u00e9 pescadores de hombres\u00bb (Mateo 4:19). A pesar de que, para Pedro, dejar su trabajo no era f\u00e1cil, la chispa de fe que hab\u00eda en su coraz\u00f3n hab\u00eda comenzado a convertirse en una llamarada, y se march\u00f3 con Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, un hecho inusual logra captar nuestra atenci\u00f3n y nos dirige al Se\u00f1or. Puede ser algo terrible lo que nos hace buscarle, como ser\u00edan una enfermedad, una muerte, un accidente o alguna otra tragedia. Otras veces, le adoramos por estar agradecidos de las bendiciones recibidas, que s\u00f3lo pudieron venir de la mano de Dios. Esta respuesta agradecida es, por supuesto, correcta, pero mucho mejor ser\u00eda que nuestro caminar con \u00c9l, nuestra vida de oraci\u00f3n y nuestro servicio al Se\u00f1or, fueran siempre permanentes, al margen de los altibajos de nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>D\u00cdAS DE FORMACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Andr\u00e9s trajo a su hermano para que conociera a Jes\u00fas (Juan 1:40-42), el Se\u00f1or mir\u00f3 a Sim\u00f3n y le dio el apodo de Pedro, que significa \u00abroca\u00bb. A pesar de que el nombre indicaba una solidez inquebrantable, no hubo una evidencia inmediata de que Sim\u00f3n ser\u00eda el disc\u00edpulo fiel y constante de Jes\u00fas. Esa transformaci\u00f3n tendr\u00eda que ser gradual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debi\u00f3 de haber sido emocionante seguir a un hombre que dec\u00edan ser el Mes\u00edas prometido. Pedro escuchaba la ense\u00f1anza de Jes\u00fas y ve\u00eda las maravillas que \u00c9l hac\u00eda frente a sus ojos, como la transformaci\u00f3n del agua en vino, la curaci\u00f3n de su propia suegra y la resurrecci\u00f3n de una ni\u00f1a (Juan 2:7-11; Marcos 1:30, 31; Lucas 8:51-55). Eran d\u00edas de milagros y de expectativas de mayores cosas que habr\u00edan de venir. Los hechos que estaba presenciando debieron de haberle presentado el reto de tratar de hallarle sentido a ense\u00f1anzas que parec\u00edan estar m\u00e1s all\u00e1 de su comprensi\u00f3n (Mateo 15.15, 16). Sin embargo, hab\u00eda una atracci\u00f3n irresistible que lo llevaba a mantenerse siguiendo a ese ex carpintero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe de Pedro crec\u00eda a medida que andaba con Jes\u00fas, pero, al igual que los otros disc\u00edpulos, no siempre entend\u00eda el significado de lo que estaba viendo y oyendo. Por ejemplo, en el monte de la transfiguraci\u00f3n se qued\u00f3 pasmado cuando vio a Jes\u00fas hablando con Mois\u00e9s y El\u00edas. Pensando \u00fanicamente en la manera pr\u00e1ctica de prolongar el momento, Pedro se enroll\u00f3 las mangas y se ofreci\u00f3 a construir tres caba\u00f1as para que los tres pudieran permanecer all\u00ed. Pero fue necesario que una voz del cielo le recordara que Jes\u00fas era la figura central de esa escena. \u00c9l era mayor que la Ley y los Profetas; \u00c9l era el hijo de Dios (Lucas 9:28-35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, la impulsividad de Pedro lo llev\u00f3 a meterse en problemas. Cuando los disc\u00edpulos vieron que Jes\u00fas se dirig\u00eda a su barca sobre las olas, fue Pedro quien pidi\u00f3 tambi\u00e9n caminar sobre el agua. Aunque despu\u00e9s de dar varios pasos sobre las agitadas olas, comenz\u00f3 a hundirse (Mateo 14:25-31). Jes\u00fas le extendi\u00f3 el brazo al pescador, y lo censur\u00f3 amablemente por su fe vacilante. (Sin embargo, es digno de se\u00f1alar que a pesar de que sus pasos no fueran perfectos, Pedro fue el \u00fanico que estuvo dispuesto a arriesgarse para llegar hasta donde estaba el Se\u00f1or).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro caminar con Jes\u00fas no siempre es f\u00e1cil, al igual que Pedro podemos tener momentos de des\u00e1nimo y de altibajos en nuestra devoci\u00f3n al Se\u00f1or en los que no podemos ver las cosas con claridad, es por eso que nos hundimos en las dudas y en los temores. Lo que tenemos que hacer es tomar con calma los reveses y tener una buena relaci\u00f3n con el Se\u00f1or. Esto fue lo que caracteriz\u00f3 la fe de Pedro, y tambi\u00e9n la meta a la cual debemos nosotros apuntar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>DESALIENTO Y VICTORIA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arresto de Jes\u00fas, su juicio (en el que Pedro neg\u00f3 al Se\u00f1or tres veces) y Su muerte en la cruz, dejaron a los disc\u00edpulos en el punto m\u00e1s sombr\u00edo de sus vidas. Aqu\u00e9l a quien Pedro hab\u00eda llamado el Hijo de Dios estaba ahora muerto. \u00bfC\u00f3mo pudo sucederle esto al Maestro?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lleg\u00f3 la ma\u00f1ana del Domingo de Pascua y Pedro estuvo entre los primeros que oyeron la noticia de la gloriosa resurrecci\u00f3n de Cristo. M\u00e1s tarde, cuando los disc\u00edpulos estaban pescando y vieron al Se\u00f1or resucitado en la playa, fue Pedro el primero que se lanz\u00f3 al agua para nadar hasta Jes\u00fas (Juan 21:1-7). En la reuni\u00f3n que sigui\u00f3, Jes\u00fas le dijo tres veces a Pedro que apacentara sus ovejas. Aqu\u00ed hab\u00eda un llamamiento claro al disc\u00edpulo de poner en acci\u00f3n la fe que hab\u00eda estado desarrollando en \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora las par\u00e1bolas y las ense\u00f1anzas le eran comprensibles. La muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo pintaban los detalles finales en el cuadro de la redenci\u00f3n. Hab\u00eda llegado el momento de que el \u00abpescador de hombres\u00bb comenzara a predicar las buenas nuevas. Y lo hizo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de los Hechos est\u00e1 lleno de demostraciones de la fe madura de Pedro (Hechos 2:1-41). El libro relata la manera como predic\u00f3 con poder, diciendo a todos los que quisieran escuchar que Jes\u00fas era realmente el Mes\u00edas. Cont\u00f3 lo que hab\u00eda visto, lo que sab\u00eda que era cierto. Compart\u00eda una fe que era s\u00f3lida como una roca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CON DEFECTOS, PERO FIELES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de nosotros tenemos mucho en com\u00fan con Pedro. Hay momentos en que nuestras acciones son impulsivas e incluso inmaduras. Si no negamos al Se\u00f1or con nuestras palabras, s\u00ed lo negamos con lo que hacemos. Nos hundimos bajo las olas de los fracasos, y tenemos que clamar a Jes\u00fas que nos saque a flote con su mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Creador utiliza cada d\u00eda a personas comunes y corrientes para hacer cosas extraordinarias, as\u00ed como us\u00f3 a Pedro. Para servir a Dios no tenemos que ser perfectos. Para ser usados por Dios, no tenemos que saber todas las respuestas. S\u00f3lo hace falta tener fe, una vez que crezca con el tiempo, una fe que se haga m\u00e1s profunda por la experiencia, una fe como la de Sim\u00f3n Pedro, un pescador com\u00fan y corriente a quien Jes\u00fas llam\u00f3 Roca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><strong>Autor:<\/strong> Richard L. Mabry, MD<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>www.encontacto.org<\/strong><\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2009%2F09%2Fla-formacion-de-la-roca-articulo%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La peregrinaci\u00f3n espiritual de Sim\u00f3n Pedro Cuando pensamos en los ap\u00f3stoles, en esos hombres que anduvieron cada d\u00eda con Jes\u00fas, nos los imaginamos como las personas devotas que jam\u00e1s podr\u00edamos llegar a ser. De no ser as\u00ed, razonamos, \u00bfc\u00f3mo pudo Dios usarlos? 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