{"id":442,"date":"2010-12-04T08:28:02","date_gmt":"2010-12-04T14:28:02","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=442"},"modified":"2010-12-04T22:56:41","modified_gmt":"2010-12-05T04:56:41","slug":"jesus-lloro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2010\/12\/jesus-lloro\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas Llor\u00f3"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Jes\u00fas llor\u00f3<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una conocida historia de otros amigos del Se\u00f1or, que tambi\u00e9n creyeron sentirse abandonados y solos.<br \/>\nAl igual que Abraham, eran viejos camaradas del Maestro. Cuando en medio de la atareada agenda, el Se\u00f1or <a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/jesus-lloro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-443\" style=\"border: 1px solid white;\" title=\"jesus-lloro\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/jesus-lloro-194x300.jpg\" alt=\"\" width=\"95\" height=\"148\" \/><\/a>quer\u00eda quitarse los zapatos, comer una deliciosa pizza y compartir alguna charla de caf\u00e9 hasta la madrugada, la casa de L\u00e1zaro y sus hermanas era el lugar apropiado.<br \/>\nNi siquiera los ap\u00f3stoles pod\u00edan entrar en ese selecto c\u00edrculo. Tampoco sus \u00edntimos, como Pedro o Juan. La casa de L\u00e1zaro era el lugar ideal para distenderse de las arduas tareas ministeriales.<br \/>\nPuedo ver la sonrisa en el rostro de Jes\u00fas al repasar su itinerario y darse cuenta que pasar\u00e1 cerca de Betania. El Se\u00f1or ten\u00eda muy buenos amigos en esa ciudad.<br \/>\nLas bromas de L\u00e1zaro que siempre lograban arrancarle una carcajada al Maestro. Y esas an\u00e9cdotas incre\u00edbles que s\u00f3lo a el pod\u00edan sucederle. Indudablemente L\u00e1zaro es de esos amigos que logran hacerte sentir bien y por unas horas, no tienes que pensar en las complicaciones cotidianas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la deliciosa tarta de Marta. Nadie en todo Betania y sus alrededores cocina como ella. El Maestro pod\u00eda sentir el dulce aroma de su arte culinaria, a\u00fan antes de entrar en la casa. Y Mar\u00eda. Con sus eternas y ocurrentes preguntas. Y esas singulares frases que parecen sacadas de un libro de poes\u00edas.<br \/>\nDefinitivamente, el Se\u00f1or tiene tres buenos amigos con quien compartir una distendida cena.<br \/>\nNo tiene que avisar con mucha antelaci\u00f3n. S\u00f3lo env\u00eda un mensajero a decirles,<br \/>\n-Jes\u00fas est\u00e1 a la otra orilla. Me dice que no bien se desocupe y termine con el servicio de milagros, pasar\u00e1 a comer algo. Ah, y me insisti\u00f3 con que Marta no olvide cocinar esa tarta de zapallos tan exquisita.<br \/>\nPuedo imaginarme la velada. Luego de las bromas de rigor ellos escuchan con atenci\u00f3n a Cristo mientras les habla de los planes futuros, de lo que suceder\u00e1 en Jerusal\u00e9n. Indudablemente, \u00e9sta es la familia m\u00e1s informada en cuanto a los planes del Se\u00f1or y las verdades del Reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre es un placer tener a Jes\u00fas en casa. Y lo que es mejor, es bueno saber que pasar\u00e1 por aqu\u00ed, cada vez que est\u00e9 cerca de Betania, despu\u00e9s de todo, no est\u00e1 tan lejos de Jerusal\u00e9n.<!--more--><br \/>\nEl Maestro tiene la suficiente confianza para quedarse a pasar la noche. Un frugal desayuno lo esperar\u00e1 cuando los primeros rayos de sol invadan la c\u00f3moda habitaci\u00f3n que comparte con L\u00e1zaro. Luego se despedir\u00e1 con un abrazo, y la promesa de regresar en cualquier momento, cuando haya un pr\u00f3ximo hueco en la agenda.<br \/>\nPero la crisis tambi\u00e9n llega, como un irreverente intruso a la casa de Marta y Mar\u00eda. Un atardecer, L\u00e1zaro llega a casa con algunas l\u00edneas de fiebre. No parece algo como para preocuparse, pero se ve un tanto p\u00e1lido.<br \/>\nMarta le sugiere que se d\u00e9 un ba\u00f1o de inmersi\u00f3n y que vaya, sin escalas, directo a la cama. Por la madrugada, la fiebre parece subir sin piedad, y junto con las primeras convulsiones, comienza a delirar.<br \/>\nMar\u00eda considera que tal vez, \u00e9ste sea el momento de llamar a su amigo. Han pasado noches enteras oyendo las fascinantes historias de los milagros del Se\u00f1or. Lo han visto resucitar muertos y sanar a los enfermos como parte de su rutina de trabajo. Y despu\u00e9s de todo, ellos pueden considerarse amigos del c\u00edrculo \u00edntimo de Jes\u00fas.<br \/>\nEs que, Dios suele dormir en su casa.<br \/>\nEnv\u00edan un mensajero con la noticia de \u00faltimo momento.<br \/>\n-D\u00edganle que L\u00e1zaro, su amigo, est\u00e1 muy grave.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero curiosamente, cuando el Maestro se entera de la triste noticia, en lugar de cruzar a Betania, se va para Judea. Y por alguna raz\u00f3n, llega cuatro d\u00edas tarde. Demasiado tarde.<br \/>\nL\u00e1zaro est\u00e1 muerto.<br \/>\nMarta y Mar\u00eda est\u00e1n dolidas y molestas. Se sienten que el Maestro los ha dejado librados a su suerte.<br \/>\n-Estoy sorprendida por la actitud de Jes\u00fas. Se supon\u00eda que era nuestro amigo. Ni siquiera fue capaz de estar presente para su funeral. Tiene tiempo para sanar a diez leprosos. Se detiene por un desconocido llamado Bartimeo. No le import\u00f3 salir del itinerario para sanar a una mujer con flujo de sangre. Pero no tiene tiempo de estar con nosotros cuando lo necesitamos.<br \/>\nOtra vez, la impetuosa soledad, que llega impiadosa, haci\u00e9ndoles creer que el mismo Dios las acaba de abandonar.<br \/>\nEl Se\u00f1or le dice a Marta que su hermano ha de vivir.<br \/>\nAs\u00ed de sencillo. Que conf\u00ede en El. Que no hay razones para estar tristes. Que se trata de un plan dise\u00f1ado en los Cielos.<br \/>\nPero sus amigas ya no conf\u00edan.<br \/>\nLas l\u00e1grimas de estos cuatro d\u00edas se llevaron la poca fe que les quedaba.<br \/>\nEllas no esperan un milagro. Quiz\u00e1 unas disculpas, pero no un milagro.<br \/>\nAl menos, hubiese tra\u00eddo flores y una buena excusa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-No pod\u00eda Pedro reemplazarte y predicar unos d\u00edas? No lo puedo creer -dice Marta- los vecinos est\u00e1n asombrados de tu \u00abamistad\u00bb. Con amigos como t\u00fa, qui\u00e9n necesita enemigos. De haber estado aqu\u00ed, mi hermano no estar\u00eda muerto.<br \/>\nEl Se\u00f1or observa la mirada hostil y acusadora de esa misma mujer que tantas veces le hab\u00eda preparado su tarta favorita. Observa la tristeza y la falta de fe de Mar\u00eda, con quien comparti\u00f3 tantas verdades.<br \/>\nOtra vez, el mismo com\u00fan denominador de la soledad.<br \/>\n-Debiste haber llegado a tiempo.<br \/>\n-Pudiste hacer algo, enviar a alguien, aunque sea.<br \/>\nLas acusaciones de siempre, dirigidas a Quien creemos que debi\u00f3 ayudarnos.<br \/>\nDebi\u00f3.<br \/>\nPudo.<br \/>\nEs entonces, que Jes\u00fas llor\u00f3.<br \/>\nNo te confundas t\u00fa tambi\u00e9n. No creas lo que tantos predicadores han pregonado por a\u00f1os. Jes\u00fas no llora por su amigo L\u00e1zaro. Porqu\u00e9 llorar por alguien que va a resucitar en cuesti\u00f3n de minutos? Jes\u00fas no llorar\u00eda por algo tan pasajero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or llora por Marta, por Mar\u00eda, por sus amigos.<br \/>\nTantas horas compartidas. Tantas tazas de caf\u00e9. Tantos viernes de pizza hablando de los secretos escondidos y los Planes del Cielo. Tantas leyes del Reino, tantas veces de hablar sobre Su misi\u00f3n en la tierra.<br \/>\nEran amigos, pero no lo conoc\u00edan.<br \/>\n-Bueno, no es que dudemos, pero una cosa es sanar un enfermo, otra muy distinta, hacer algo con un muerto.<br \/>\nConfiaban en El, pero con ciertas restricciones. Con reservas. Eres Dios, siempre y cuando mi problema no sea tan grande que hasta te supere a ti, inclusive.<br \/>\nMarta, Mar\u00eda y a\u00fan los vecinos de Betania no comprenden que s\u00f3lo es un plan orquestado para que El pueda mostrar su Gloria. Que jam\u00e1s los ha dejado solos, por el contrario, el prop\u00f3sito era atraerlos hacia El y que formen parte de la historia grande de las escrituras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan a pesar de todo, el Se\u00f1or les dar\u00e1 una oportunidad para creer. Les ordenar\u00e1 que quiten la piedra y traer\u00e1 a L\u00e1zaro de regreso.<br \/>\nSi. La misma piedra que El mismo podr\u00eda pulverizar o hacerla levitar. Aquella que decenas de \u00e1ngeles, muy gustosos, estar\u00edan dispuestos a mover. Pero El les dar\u00e1 la oportunidad a sus amigos.<br \/>\n-Marta, Mar\u00eda, respetables vecinos. S\u00f3lo voy a pedirles un enorme favor. Si a\u00fan le quedan ganas de confiar y creen en esta amistad, corran la piedra de la tumba.<br \/>\nEl mismo Se\u00f1or que iba a resucitar a un muerto, les deja participar del milagro.<br \/>\nCuando se lo cuenten a sus nietos, podr\u00e1n decir que colaboraron con Dios. Que por un instante, fueron los asistentes para que el Gran Mago saque un conejo de la galera. Inesperado. Cuando todo el p\u00fablico cre\u00eda que el truco hab\u00eda fallado. O que hab\u00eda llegado tarde.<br \/>\nPor esa misma raz\u00f3n, no tienes de que preocuparte. Si lo ves de esta forma, esto reci\u00e9n acaba de comenzar.<br \/>\nTu amigo est\u00e1 a la otra orilla y ya sabe que est\u00e1s en problemas. Si parece llegar tarde, es porque acaso, quiera atraerte hacia El.<br \/>\nY cuando finalmente llegue, lo har\u00e1 con un truco bajo la manga.<br \/>\nY hasta quiz\u00e1, te deje asistirlo y formar parte del milagro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autor:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.dantegebel.com\">Dante Gebel<\/a><br \/>\n<strong>Adaptado de \u00abLas arenas del alma\u00bb<br \/>\n(Editorial Vida-Zondervan)<\/strong><\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2010%2F12%2Fjesus-lloro%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas llor\u00f3 Hay una conocida historia de otros amigos del Se\u00f1or, que tambi\u00e9n creyeron sentirse abandonados y solos. 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