{"id":3474,"date":"2009-04-24T23:54:33","date_gmt":"2009-04-25T05:54:33","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=3474"},"modified":"2009-04-24T23:54:33","modified_gmt":"2009-04-25T05:54:33","slug":"reflexion-frenar-uno-para-que-frene-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2009\/04\/reflexion-frenar-uno-para-que-frene-otro\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n &#8211; Frenar uno para que frene otro"},"content":{"rendered":"<h2><strong>FRENAR UNO PARA QUE FRENE OTRO<\/strong><\/h2>\n<h2><strong>por el Hermano Pablo<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/s658.photobucket.com\/albums\/uu308\/destellodesugloria\/?action=view&amp;current=frenar.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" style=\"border: 1px solid black;\" src=\"https:\/\/i658.photobucket.com\/albums\/uu308\/destellodesugloria\/frenar.jpg\" border=\"0\" alt=\"Photobucket\" width=\"276\" height=\"207\" \/><\/a>Roberto Alban\u00e9s estaba observando su veloc\u00edmetro. Cuando ascendi\u00f3 a ciento veinte kil\u00f3metros por hora, decidi\u00f3 aminorar la velocidad de su Volvo, \u00faltimo modelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En eso vio en el espejo retrovisor un veh\u00edculo que se acercaba a mucha m\u00e1s velocidad que la suya. Una mujer se hab\u00eda desmayado sobre el volante, y el ni\u00f1o que la acompa\u00f1aba lloraba a gritos. El veh\u00edculo ya se iba contra la cerca de cemento de la autopista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roberto, entonces, tom\u00f3 una decisi\u00f3n heroica. Puso su Volvo entre ese auto y la cerca, y hundi\u00f3 fuertemente los frenos. Saltaron chispas, y ambos veh\u00edculos quedaron trabados, pero despu\u00e9s de trescientos metros de frenada, los dos autos pararon. La mujer hab\u00eda sufrido un desmayo diab\u00e9tico y hab\u00eda perdido el control del carro. Pero el arrojo del valiente Alban\u00e9s, y los frenos del auto, evitaron la tragedia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesitan coraje y resoluci\u00f3n para hacer lo que hizo ese joven. Vio que un veh\u00edculo grande iba a chocar a gran velocidad, e interpuso su auto. Los paragolpes se trabaron, pero fren\u00f3 su auto poco a poco, y as\u00ed logr\u00f3 que se frenara el otro tambi\u00e9n. A la mujer la atendieron de inmediato, de modo que ni ella ni el ni\u00f1o sacaron del accidente m\u00e1s que el susto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante esto de frenar uno para que frene otro. Esa acci\u00f3n ha salvado a muchos en la vida moral. Un hombre en Caracas, Venezuela, que acostumbraba a pasar todos los viernes un buen rato en la cantina con su amigo, decidi\u00f3 un d\u00eda ponerle freno al asunto. De ah\u00ed en adelante, cada viernes bebieron una copa menos de las acostumbradas. As\u00ed, en s\u00f3lo ocho semanas, los dos se libraron del vicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una muchacha, que con su prima no hab\u00eda encontrado m\u00e1s oficio que el de la prostituci\u00f3n en Los \u00c1ngeles, California, decidi\u00f3 frenar esa actividad e ingresar en una escuela. Ambas encontraron otro oficio y se casaron. El freno que puso una, ayud\u00f3 a la otra tambi\u00e9n a frenar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ejemplos abundan, porque lo mismo ha ocurrido una infinidad de veces. La fuerza y el ejemplo de una persona ha sido todo lo que se ha requerido para cambiar por completo el rumbo equivocado de otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quer\u00e1moslo o no, nuestra vida es un ejemplo. Todos, aunque no lo advirtamos, somos gu\u00edas de alguien. Hay personas que tienen sus ojos puestos en nosotros, de modo que nuestra vida dirigir\u00e1 a otro, ya sea por buen o por mal camino. Nuestros pasos se convertir\u00e1n en la senda que otros seguir\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfA d\u00f3nde los estamos llevando: a la vida o a la muerte? Aprendamos de Jesucristo cu\u00e1l es el buen camino, y transitemos por \u00e9l. El Se\u00f1or nunca nos enga\u00f1ar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br \/>\nwww.conciencia.net<\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2009%2F04%2Freflexion-frenar-uno-para-que-frene-otro%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRENAR UNO PARA QUE FRENE OTRO por el Hermano Pablo Roberto Alban\u00e9s estaba observando su veloc\u00edmetro. Cuando ascendi\u00f3 a ciento veinte kil\u00f3metros por hora, decidi\u00f3 aminorar la velocidad de su Volvo, \u00faltimo modelo. 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