{"id":344,"date":"2008-08-12T11:14:09","date_gmt":"2008-08-12T17:14:09","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=344"},"modified":"2008-08-12T11:14:09","modified_gmt":"2008-08-12T17:14:09","slug":"enemigos-intimos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2008\/08\/enemigos-intimos\/","title":{"rendered":"Enemigos \u00cdntimos"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Enemigos \u00edntimos<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo que a fines del a\u00f1o 1998 realizamos una gran concentraci\u00f3n en la plaza de la Rep\u00fablica, el m\u00edtico <a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/enemigos-intimos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-345\" style=\"border: 1px solid black;\" title=\"enemigos-intimos\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/enemigos-intimos-273x300.jpg\" alt=\"\" width=\"105\" height=\"116\" srcset=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/enemigos-intimos-273x300.jpg 273w, https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/enemigos-intimos.jpg 365w\" sizes=\"auto, (max-width: 105px) 100vw, 105px\" \/><\/a>obelisco de Buenos Aires, donde hist\u00f3ricamente, se dieron cita, cien mil j\u00f3venes, seg\u00fan cifras oficiales de la Polic\u00eda Federal.<br \/>\nAunque pod\u00eda ver la palpable gracia y respaldo de Dios, los miles de j\u00f3venes cambiados y desafiados para cambiar la naci\u00f3n, en lo profundo de mi ser, a\u00fan esperaba cierto aliento del liderazgo. En realidad, a esa altura, necesitaba el respaldo pastoral para continuar tratando de afectar a mi generaci\u00f3n. Si hasta ahora, completamente solo, hab\u00eda logrado tantas victorias, supon\u00eda que con un gran apoyo de parte de la comisi\u00f3n pastoral, se lograr\u00edan mejores resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los desiertos ministeriales son muy curiosos y significativos.<br \/>\nJhon Maxwell dice que cuando intentas hacer algo, vas a encontrarte con un mont\u00f3n de gente que tratar\u00e1 de persuadirte a que abandones y te des por vencido. Cuando vean que no pueden lograrlo, te dir\u00e1n como tienes que hacerlo. Y cuando finalmente, lo hayas hecho, mencionar\u00e1n que siempre han confiado en ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego de aquella concentraci\u00f3n en el obelisco he escuchado las versiones m\u00e1s rid\u00edculas y singulares de toda mi vida. Algunos l\u00edderes afirmaban que hab\u00edan pasado por el lugar y que \u00aben realidad no pasaban las mil personas\u00bb, cuando en realidad se hab\u00eda cortado el tr\u00e1nsito a veinte cuadras a la redonda. Otros, simplemente dec\u00edan que \u00abs\u00f3lo eran cien mil j\u00f3venes y eso no representaba la iglesia de Cristo\u00bb. Pero lo m\u00e1s sorprendente fueron aquellos que afirmaban que \u00abese tipo de eventos no ten\u00edan ning\u00fan prop\u00f3sito\u00bb, que \u00abera una molesta moda que tarde o temprano iba a extinguirse\u00bb.<br \/>\nEn ese entonces, no entend\u00eda las razones de esos comentarios. Cuando casi me hab\u00eda acostumbrado a la indiferencia, ahora deb\u00eda prepararme para las cr\u00edticas m\u00e1s feroces.<br \/>\nDurante m\u00e1s de un a\u00f1o, fui citado por los m\u00e1s importantes consejos pastorales, con motivo de querer conocer mis motivaciones, los futuros proyectos y la gran pregunta, de donde sacaba el dinero para solventar semejantes eventos.<br \/>\nReconozco que gracias a aquellas citas, con el tiempo, comenz\u00f3 a surgir un genuino apoyo de grandes amigos pastores que conservo hasta el d\u00eda de hoy.<br \/>\nPero tambi\u00e9n, muchos otros, opinaban que mi ministerio era una especie de \u00abhongo\u00bb que hab\u00eda nacido solo y que crec\u00eda a pasos agigantados, para molestia de algunos.<br \/>\nUna cosa es que alguien subestime al flautista que cuida ovejas. Otra muy distinta, es cuando debes continuar con tu ministerio, esquivando lanzazos dirigidos a tu coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prop\u00f3sito de esta nota es alentarte a continuar a\u00fan cuando no cuentas con la aprobaci\u00f3n de todo el mundo. A proseguir, a pesar que el Se\u00f1or no se mueva por democracia.<br \/>\nDe haberme consultado, le habr\u00eda dicho al Se\u00f1or que no apueste por un tipo tan vol\u00e1til como Pedro. Demasiado inestable para mi gusto.<br \/>\nLo habr\u00eda aconsejado con respecto a Sim\u00f3n, el Zelote. Le habr\u00eda hecho notar que no es bueno que se lo relacione con un disidente del oficialismo romano.<br \/>\nTambi\u00e9n le habr\u00eda advertido a Dios acerca de Gede\u00f3n. No confiar\u00eda en alguien que se esconde. Y que hubiese opinado de Mois\u00e9s?, perdona mi sinceridad, pero no podr\u00eda confiarle una naci\u00f3n a alguien que estalla bajo presi\u00f3n y mata a palazos a un egipcio. Y mejor ni me preguntes acerca de Jacob.<br \/>\nLa lista puede de personas improbables puede resultar interminable, visto desde mi \u00f3ptica, o la tuya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos solemos rotular, clasificar y criticar a quienes no comprendemos. Por eso, el ap\u00f3stol insist\u00eda en no juzgar la motivaci\u00f3n ajena.<br \/>\nEn el transcurso de estos a\u00f1os, me he cruzado con decenas de personas que se acercan a pedirme perd\u00f3n \u00abpor haber hablado mal de usted\u00bb, dicen.<br \/>\nMi pregunta inmediata siempre es qu\u00e9 fue lo que le hice.<br \/>\nY la recurrente respuesta siempre es la misma: \u00abUsted no me ha hecho nada. Pero no compart\u00eda la manera en que usted predica\u00bb.<br \/>\nTan sencillo y letal como eso. Como no estoy de acuerdo con lo que haces, y la idea o la forma en que Dios te usa no es la manera en que yo creo que deber\u00eda hacerse, disfrazo mi desagrado de reverencia con la trillada frase \u00abno comparto\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos comentarios y la falta de apoyo de la gran mayor\u00eda del liderazgo, recuerdo que eran inmensos trozos de arena que se met\u00edan por cada hueco de mi coraz\u00f3n. Pasaba horas orando y pregunt\u00e1ndole al Se\u00f1or cu\u00e1ndo llegar\u00eda el d\u00eda en que ver\u00edan la mano de Dios en nuestro ministerio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En varias ocasiones, fui invitado a predicar a la Catedral de Cristal de Los Angeles, California, donde hasta hace unos a\u00f1os, el \u00e1rea latina era pastoreada por el reverendo Juan Carlos Ortiz. El es, a mi humilde criterio y el de muchos otros, uno de los mejores oradores que la iglesia ha tenido en mucho tiempo. Ha escrito decenas de libros, tan innovadores como desafiantes. Y lo que es mejor y me llena de honra, me considera uno de sus amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que llegaba a su iglesia, el me hac\u00eda la misma pregunta de rigor:<br \/>\n-Ya hiciste tu lista de los que no te quieren?, es algo que tarde o temprano, tendr\u00e1s que decidir.<br \/>\nY luego de lanzarme semejante frase, segu\u00eda escribiendo el cronograma del servicio en su computadora.<br \/>\nJuan Carlos opina que el d\u00eda que decides con quienes quieres tener \u00e9xito, \u00e9se mismo d\u00eda, impl\u00edcitamente, decides con qu\u00e9 grupo vas a fracasar.<br \/>\n-Aunque lo intentes, jam\u00e1s podr\u00e1s agradarle a todo el mundo -dec\u00eda- si Dios te llam\u00f3 a los j\u00f3venes, enf\u00f3cate en ellos, visualiza tu norte, y no escuches a quienes no comparten lo que el Se\u00f1or te ha enviado a hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Y qu\u00e9 hago con aquellos que se empe\u00f1an en dejarme fuera de su c\u00edrculo?<br \/>\n-le pregunt\u00e9 completamente intrigado. Alguien que piensa tan evolucionadamente, debe tener una respuesta sabia a mi cuestionamiento.<br \/>\n-Pues, eso no es un problema, haz t\u00fa, un c\u00edrculo m\u00e1s grande que el de ellos, y m\u00e9telos adentro!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa s\u00ed que es una gema escondida. Regres\u00e9 de Los Angeles con dos premisas, mis dos nuevos estandartes para salir del desierto ministerial:<br \/>\nNo oir\u00eda las cr\u00edticas del grupo al que no fui llamado a agradar, y har\u00eda mi propio c\u00edrculo m\u00e1s grande.<br \/>\nAntes de subir al avi\u00f3n, Juan Carlos me cont\u00f3 que durante a\u00f1os el mismo fue resistido por varias organizaciones religiosas. Y que un hombre en particular, se empe\u00f1\u00f3 en perseguirlo y murmurar en su contra.<br \/>\nUn d\u00eda, le plante\u00f3 su problema al Se\u00f1or. Y El le dijo que aunque no lo quisiera a Juan Carlos, \u00e9ste hombre s\u00ed amaba a Dios.<br \/>\nAs\u00ed que, mi estimado amigo, decidi\u00f3 abrir su c\u00edrculo. Y durante a\u00f1os enteros, en su viaje a la Argentina, se propuso visitar a su enemigo \u00edntimo. Las primeras veces, durante varios y extensos a\u00f1os, no fue recibido.<br \/>\n-No importa -dec\u00eda Ortiz- d\u00edgale que estuve y que le dejo mis saludos. Regresar\u00e9 el a\u00f1o entrante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lo hizo durante casi una d\u00e9cada. Hasta que finalmente, la puerta se abri\u00f3, y no sali\u00f3 ni la esposa ni el ama de llaves. Sino aquel que no aceptaba las formas de Juan Carlos, ni sus dogmas y mucho menos, su \u00abescandalosa doctrina\u00bb.<br \/>\n-Vas a seguir viniendo? -le pregunt\u00f3.<br \/>\n&#8211; Por supuesto, aunque no me quieras, t\u00fa si est\u00e1s dentro de mi c\u00edrculo.<br \/>\nY obviamente, a partir de ese momento, se transformaron en grandes amigos y colegas ministeriales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se que es dif\u00edcil lograr la aceptaci\u00f3n en el inmenso y multiforme reino de Dios, pero el desierto nunca fue un sitio para sacarse fotograf\u00edas. Normalmente, nunca encuentras a nadie que quiera retratarte.<br \/>\nReci\u00e9n a fines del a\u00f1o 1999, los respetados l\u00edderes de mi naci\u00f3n comenzaron a asistir a nuestras cruzadas y a darnos su apoyo oficial. El cierre de un gran tour evangel\u00edstico que realizamos en todo el pa\u00eds, tuvo como marco el estadio Boca Juniors, donde se dieron cita unas setenta mil personas, y cientos de pastores estaban all\u00ed, llevando a sus j\u00f3venes y participando de la fiesta.<br \/>\nAfortunadamente, hoy puedo decir que estoy rodeado de muy buenos amigos, entre l\u00edderes y pastores, que oran por nuestras vidas y nos apoyan incondicionalmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a\u00fan m\u00e1s que todo eso, me bendice el saber que mi paso por el desierto de la incomprensi\u00f3n no fue en vano. Las arenas, siempre logran madurarte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>Autor: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.dantegebel.com\">Dante Gebel<\/a><br \/>\n<strong>Adaptado de \u00abLas arenas del alma\u00bb<br \/>\n(Editorial Vida-Zondervan)<\/strong>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2008%2F08%2Fenemigos-intimos%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enemigos \u00edntimos Recuerdo que a fines del a\u00f1o 1998 realizamos una gran concentraci\u00f3n en la plaza de la Rep\u00fablica, el m\u00edtico obelisco de Buenos Aires, donde hist\u00f3ricamente, se dieron cita, cien mil j\u00f3venes, seg\u00fan cifras oficiales de la Polic\u00eda Federal. 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