{"id":330,"date":"2008-08-11T10:41:34","date_gmt":"2008-08-11T16:41:34","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=330"},"modified":"2008-08-11T10:41:34","modified_gmt":"2008-08-11T16:41:34","slug":"el-evangelista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2008\/08\/el-evangelista\/","title":{"rendered":"El Evangelista"},"content":{"rendered":"<h2><strong>El evangelista<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando apenas yo estaba comenzando, all\u00e1 por el a\u00f1o 95, le ped\u00ed a trav\u00e9s de un amigo en com\u00fan que <a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/carlos-annacondia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-331\" style=\"border: 1px solid black;\" title=\"carlos-annacondia\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/carlos-annacondia-199x300.jpg\" alt=\"\" width=\"88\" height=\"133\" srcset=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/carlos-annacondia-199x300.jpg 199w, https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/carlos-annacondia.jpg 1488w\" sizes=\"auto, (max-width: 88px) 100vw, 88px\" \/><\/a>viniese a hacer la oraci\u00f3n de apertura al estadio Obras. Era una locura tan solo pensarlo, salvando las distancias, era como pretender que Maradona viniera a hacer un par de jueguitos en mi cumplea\u00f1os, de onda. Pero el vino, como un se\u00f1or, impecablemente trajeado, lleg\u00f3 y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfqui\u00e9n es Dante Gebel?, gusto de conocerte\u00bb, y subi\u00f3 a orar. Luego, me escuch\u00f3 predicar con detenimiento, como si hubiese cabido la posibilidad que pudiera aprender algo de ese predicador novato y nervioso. Luego, volvimos a hablar muchas veces. Sin secretarias, sin mediadores, sin conmutador. Toda una excentricidad, para los tiempos en que se viven, pero a el, siempre se llega directo. Me pregunto como hace para administrar el tiempo.<br \/>\n\u00abVen\u00edte a la oficina a charlar un rato\u00bb, me dijo una vez, y llegu\u00e9 antes que colgara el tel\u00e9fono. \u00abOportunidades as\u00ed, no se dan todos los d\u00edas\u00bb, pensaba. Pero se siguieron dando. En el 97 fue a River, he hizo otra oraci\u00f3n inolvidable.<br \/>\nUn d\u00eda estaba en las Islas Canarias, Espa\u00f1a,  y el llegaba por la ma\u00f1ana, despu\u00e9s del exhaustivo viaje nocturno. \u00abDice que quiere almorzar con vos\u00bb, me dijeron. Y ah\u00ed estaba, otra vez, cansado por el viaje agotador, pero me preguntaba c\u00f3mo marchaba el ministerio y me daba consejos de c\u00f3mo mejorarlo.<br \/>\nUn par de veces me invit\u00f3 a sus campa\u00f1as para que le hable a la juventud, y una vez, bajo una lluvia torrencial, termin\u00e9 ayud\u00e1ndole a ajustar las cuerdas de la carpa. La gente que cantaba no sospechaba que debajo del piloto y metido en esas botas, estaba el mismo evangelista que les predicar\u00eda en media hora. \u00abEs que si no lo hago yo&#8230;\u00bb, dec\u00eda, empapado hasta los huesos.<br \/>\nAnoche estuve en una de sus campa\u00f1as, y lo sent\u00ed predicar con la misma pasi\u00f3n que hace veinte a\u00f1os. Su sencillez es abrumadora, su voz dif\u00f3nica inconfundible me transporta a un mont\u00f3n de recuerdos que marcaron mi vida. Conoc\u00ed verdaderamente al Se\u00f1or a trav\u00e9s de su ministerio (y a mi esposa, que era una de sus ujieres). Es un hombre que est\u00e1 de vuelta, mejor dicho, siempre lo estuvo. Si algo edifica al Cuerpo de Cristo, el lo apoya. Si alguien est\u00e1 predicando, el dice que hay que apoyar, como sea.<br \/>\nLos pastores lo respetan como a ning\u00fan otro l\u00edder, y la gente lo ama indistintamente de la denominaci\u00f3n. Predica del mismo modo sencillo que lo hizo siempre, pero hay autoridad en lo que dice, peso en cada palabra. Sus hijos lo admiran y trabajan a la par. Casi treinta mil personas lo escuchan boquiabiertos en el estadio de Mor\u00f3n, Buenos Aires. Unos minutos antes de subir al escenario me confirma que va a estar otra vez en River, en Diciembre, y me pregunta c\u00f3mo marchan mis cosas. Su sonrisa franca me hace distender, a pesar que lo respeto y lo admiro como millones de cristianos en todo el pa\u00eds.<br \/>\nMe pregunt\u00e9 c\u00f3mo podr\u00edamos hacer para parecernos un poco, digo, si acaso se nos permite el derecho de querer imitarlo, como dec\u00eda el ap\u00f3stol.<br \/>\nPodr\u00eda escribir sobre cualquier otra cosa, pero anoche volv\u00ed a sentir aquella m\u00edstica. Fue una de esas noches de calor, donde todo el barrio estaba conmocionado, y viendo tantos celos y tanta torpeza desmedida en algunos ministerios, tuve ganas de honrar tanta sencillez, aunque sea en estas humildes l\u00edneas. Obviamente, todo el mundo sabe lo que acabo de decir. Si integridad impecable, su testimonio intachable y su trayectoria son brillantes. Y anoche, cuando volv\u00ed de la campa\u00f1a, le dije al Se\u00f1or que nos ayudara, a toda esta generaci\u00f3n, a ser un poquito como el. En una de esas, a lo mejor, terminamos pareci\u00e9ndonos m\u00e1s a Jes\u00fas.<br \/>\nCarlos Annacondia, nunca cambies.<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.dantegebel.com\">Dante Gebel<\/a><br \/>\n<strong>Editorial de Edici\u00f3n G<\/strong><\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2008%2F08%2Fel-evangelista%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El evangelista Cuando apenas yo estaba comenzando, all\u00e1 por el a\u00f1o 95, le ped\u00ed a trav\u00e9s de un amigo en com\u00fan que viniese a hacer la oraci\u00f3n de apertura al estadio Obras. 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