{"id":237,"date":"2010-08-26T18:30:39","date_gmt":"2010-08-27T00:30:39","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=237"},"modified":"2010-08-26T21:37:45","modified_gmt":"2010-08-27T03:37:45","slug":"el-abogado-del-diablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2010\/08\/el-abogado-del-diablo\/","title":{"rendered":"El abogado del Diablo"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>El abogado del Diablo<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/elabogadodeldiablo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-238\" style=\"border: 1px solid black;\" title=\"elabogadodeldiablo\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/08\/elabogadodeldiablo.jpg\" alt=\"\" width=\"144\" height=\"168\" \/><\/a>Durante a\u00f1os los cristianos calmamos nuestra conciencia apelando a una cuesti\u00f3n de sem\u00e1ntica: nosotros jam\u00e1s murmuramos&#8230; simplemente \u00abnos desahogamos en familia\u00bb. Jam\u00e1s criticamos a nuestros l\u00edderes, solo que \u00abno estamos de acuerdo\u00bb. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si fueses sometido a un juicio oral por murmurar contra tus l\u00edderes? A\u00fan cuando creas tener la raz\u00f3n de tu lado, \u00bftendr\u00edas un alegato que pueda convencer al jurado?<br \/>\nTe invitamos a presenciar un juicio oral, en un caso que no registra antecedentes. Una nota impactante que va a dejarte pensando.<br \/>\nAl tener un ministerio itinerante, me ha tocado el privilegio de conocer distintos pa\u00edses y diferentes denominaciones. Puedo decir que he notado una gran fortaleza espiritual que la gran mayor\u00eda tiene en com\u00fan: la rebeld\u00eda y la murmuraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La falta de sujeci\u00f3n a las autoridades puestas por Dios ha sido una constante que ha operado de dique de contenci\u00f3n para un gran avivamiento en toda la Tierra. Latinoam\u00e9rica es la m\u00e1s afectada en cuanto a este flagelo espiritual.<br \/>\nCuando todav\u00eda era m\u00e1s inexperto, me invitaban a predicar en iglesias que m\u00e1s tarde me enteraba hab\u00edan nacido producto de una divisi\u00f3n. Y nada que sea gestado en la insurrecci\u00f3n puede contar con la aprobaci\u00f3n del Se\u00f1or.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabotaje en alto vuelo<br \/>\nHay una curiosa par\u00e1bola que escuch\u00e9 cierta vez y que ejemplifica el concepto de la sujeci\u00f3n a la autoridad.<br \/>\nImaginemos que vives en California y decides conocer a Buenos Aires. Compras tu boleto en una aerol\u00ednea conocida, preparas tu equipaje y te dispones a viajar.<br \/>\nSubes al avi\u00f3n, te sientas al lado de la ventanilla y junto a otros, digamos, cien pasajeros emprendes tu vuelo a la capital de la Argentina.<br \/>\nCuando el Boeing alcanza la altura de crucero, reconsideras tu decisi\u00f3n de ir a Buenos Aires. Piensas que tal vez no sea una buena idea visitar otro pa\u00eds en esa \u00e9poca del a\u00f1o. A medida que pasan las horas, te convences de que, definitivamente, no quieres seguir viajando.<br \/>\nComo eres una persona pr\u00e1ctica, llamas a la azafata y le dices que, por favor, le comunique al comandante del avi\u00f3n que t\u00fa quieres regresar a California.<br \/>\nLa muchacha trata de sonre\u00edr y te responde que eso ser\u00eda imposible. No est\u00e1s en un avi\u00f3n privado; hay otros cien pasajeros que pagaron su boleto en el avi\u00f3n de l\u00ednea para volar directo a Buenos Aires. De ning\u00fan modo pueden regresar a mitad de vuelo.<br \/>\n&#8211; Lo que puede hacer -dice amablemente la aeromoza- es descender en Buenos Aires, y salir en el primer vuelo de regreso.<br \/>\nPero sigamos imaginando que t\u00fa no eres de los que se conforman con una explicaci\u00f3n. Has decidido que quieres regresar ahora, y lo har\u00e1s a cualquier precio. Tomas un misterioso malet\u00edn y caminas rumbo a la cabina de los pilotos -estoy seguro de que no pensabas que llegar\u00edamos tan lejos, mas recuerda que solo estamos haciendo volar la imaginaci\u00f3n-.<br \/>\nAnte tu insistencia, dejan que llegues hasta la cabina, y cuando est\u00e1s all\u00ed, abres tu malet\u00edn y sacas un arma. Le apuntas a la cabeza de uno de los pilotos y le dices que no tienes intenciones de hacerle da\u00f1o, pero que le ordenas que cambie inmediatamente el rumbo del vuelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los pocos minutos, y ante la sorpresa y el estupor de cien pasajeros, el comandante anuncia por los altoparlantes que por \u00abun caso de fuerza mayor\u00bb el avi\u00f3n se saldr\u00e1 de su ruta y regresar\u00e1 a California. Acabas de lograr tu cometido. No eres una persona mala ni un delincuente&#8230; solo alguien que se decidi\u00f3 a no viajar a mitad de vuelo. Crees que bajar\u00e1s del avi\u00f3n y regresar\u00e1s a casa como si nada hubiese sucedido, pero lo que acabaste de hacer se llama sabotaje. Acabas de secuestrar un avi\u00f3n de pasajeros.<br \/>\nCuando vuelvas a pisar tierra firme, estar\u00e1s en la c\u00e1rcel. Ya no importar\u00e1 lo que trates de explicar. Secuestraste un avi\u00f3n y te penar\u00e1n por eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora quiero que lo veas en el plano espiritual. La iglesia tiene una frecuencia de vuelo, una ruta, un objetivo a alcanzar. Pero a mitad de viaje decides que no est\u00e1s de acuerdo con la forma en que el pastor conduce la nave. Se lo haces notar, y cuando ves que no est\u00e1 dispuesto a cambiar el rumbo, decides cambiar la direcci\u00f3n por la fuerza.<br \/>\nAmotinas a la gente, murmuras, generas fricciones en el ministerio y haces que todos noten tu descontento. Todo est\u00e1 disfrazado de un \u00abpiadoso celo por la obra de Dios\u00bb.<br \/>\nSin embargo, has pasado por alto un detalle: el avi\u00f3n no es del piloto, la iglesia no es del pastor. La frecuencia de vuelo ha sido estipulada por el Esp\u00edritu Santo. El l\u00edder es apenas un conductor y t\u00fa te has atrevido a secuestrar una visi\u00f3n.<br \/>\nCuando alguien me dice que no est\u00e1 conforme con su iglesia y con la manera de pastorear de su l\u00edder, suelo recordar esa historia tragic\u00f3mica, y luego les digo:<br \/>\n&#8211; No secuestres la visi\u00f3n. Bajo ning\u00fan punto de vista sabotees el avi\u00f3n; si no te gusta el rumbo adonde se dirige tu iglesia, b\u00e1jate en el pr\u00f3ximo aeropuerto y, silenciosamente, toma otro avi\u00f3n que sea de tu agrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible que est\u00e9s diciendo: \u00abConvengamos en que yo jam\u00e1s he tratado de secuestrar la visi\u00f3n de mi l\u00edder, y que solamente hay algunas cosas que no comparto; creo que tengo ese derecho\u00bb. Y para ser honesto, tienes algo de raz\u00f3n. Pero recuerda que cuando est\u00e1s involucrado en el ej\u00e9rcito y te encuentras en la l\u00ednea de batalla, es muy peligroso disentir con las autoridades en el momento en que las granadas enemigas estallan a tu alrededor.<br \/>\nInvierte unos minutos m\u00e1s de tu valioso tiempo y perm\u00edteme que te invite a presenciar un juicio oral y p\u00fablico que se les realizar\u00e1 ahora mismo a dos personas acusadas de sabotear una visi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un juicio oral y p\u00fablico<br \/>\nLa sala est\u00e1 atestada de gente y hay un bullicio ensordecedor. Han venido de todos los Estados a presenciar el juicio. Las primeras planas de los peri\u00f3dicos han apostado por la culpabilidad de los dos acusados; los estudiosos del caso opinan que no tienen demasiadas oportunidades.<br \/>\nDe todos modos, alguien dej\u00f3 trascender que los incriminados cuentan con un buen abogado que tal vez tenga una convincente coartada bajo la manga.<br \/>\nLos medios period\u00edsticos de todo el mundo se disponen a seguir paso a paso las instancias del juicio.<br \/>\nLos acusados guardan silencio en el banquillo. Ella tiene la estampa de una se\u00f1ora mayor y no ha levantado la mirada del suelo. \u00c9l da la leve impresi\u00f3n de haber estado frente al p\u00fablico en alguna ocasi\u00f3n anterior, y se ve algo m\u00e1s calmado que su compa\u00f1era.<br \/>\nEl caso no registra antecedentes. Los imputados se llaman Aar\u00f3n y Mar\u00eda, y son hermanos de sangre. Se los acusa de haber murmurado en contra del hombre m\u00e1s manso de toda la Tierra: Mois\u00e9s.<br \/>\nEl juez tiene una excelente trayectoria y todos conf\u00edan en la imparcialidad de su decisi\u00f3n.<br \/>\nEl golpe del martillo anuncia que se abre la sesi\u00f3n. El fiscal, de impecable traje gris, toma la palabra.<br \/>\n&#8211; Se\u00f1or Juez, honorable jurado: tenemos aqu\u00ed un caso de murmuraci\u00f3n contra un l\u00edder, lo que no ha hecho otra cosa que perjudicar a todo un pueblo. Los acusados, Aar\u00f3n y Mar\u00eda, hablaron contra Mois\u00e9s y encendieron la ira de Dios contra ellos. La prueba est\u00e1 en que Mar\u00eda, aparentemente instigadora de la insurrecci\u00f3n verbal, qued\u00f3 leprosa por haberse atrevido a prejuzgar a un santo var\u00f3n como lo es Mois\u00e9s (v\u00e9ase N\u00fameros 12:9-10). No solo esta actitud perjudic\u00f3 a Mar\u00eda -contin\u00faa el fiscal- sino que por causa de ella y de su hermano todo el pueblo no pudo avanzar hasta la tierra prometida durante siete d\u00edas (v\u00e9ase N\u00fameros 12:15).<br \/>\n&#8211; \u00bfLo que usted est\u00e1 tratando de decir -interrumpe el juez- es que la visi\u00f3n de un pueblo se detuvo y casi se echa a perder todo el objetivo del \u00e9xodo por una sencilla murmuraci\u00f3n?<br \/>\n&#8211; Exactamente. Es como si en medio de un vuelo alguien decidiera secuestrar al avi\u00f3n, aun a costa de todos los turistas que viajan en \u00e9l.<br \/>\n&#8211; \u00a1Protesto, su Se\u00f1or\u00eda! -objeta el controversial abogado defensor, que luce un estilizado traje negro-. Creo que a\u00fan no se han expuesto las razones por las cuales mis defendidos ten\u00edan cierto derecho a murmurar contra Mois\u00e9s.<br \/>\n&#8211; \u00bfIntenta decir, se\u00f1or abogado, que los acusados murmuraron conscientemente de que lo hac\u00edan?<br \/>\n&#8211; No exactamente. Pero de alguna manera se vieron obligados por las circunstancias y no les qued\u00f3 otro remedio que disentir contra Mois\u00e9s.<br \/>\n&#8211; Expl\u00edquese -dice el juez, reclin\u00e1ndose en su sill\u00f3n-. Creo que ser\u00e1 interesante o\u00edr su alegato.<br \/>\n&#8211; Bien -responde el abogado con cierto aire de soberbia-. Creo que hay varios factores que no se han tenido en cuenta. En primer lugar, no hay que olvidar que los acusados son los hermanos mayores de Mois\u00e9s. Sin ir m\u00e1s lejos, cuando hablaron con el fara\u00f3n, Mois\u00e9s ten\u00eda ochenta a\u00f1os y Aar\u00f3n, su hermano, ochenta y tres. Si el jurado tiene alguna duda al respecto, puede remitirse al libro de \u00c9xodo, cap\u00edtulo 7, vers\u00edculo 7.<br \/>\n&#8211; \u00a1Protesto! -exclama el fiscal-. El abogado solo trata de distraer al jurado con detalles triviales.<br \/>\n&#8211; No se trata de simples detalles -replica el abogado-. A trav\u00e9s de la historia el ser mayor siempre ha otorgado cierto derecho a murmurar acerca de aquellos que vimos crecer. Consideremos que, de alguna forma, los acusados ten\u00edan m*s experiencia que su hermano menor. Si alguien est* mucho tiempo en el ministerio, supongo que tiene aval para opinar en torno a los m*s peque\u00f1os&#8230; de esos&#8230; llam\u00e9moslos&#8230; obreros, eso es, obreros de la und\u00e9cima hora. Despu\u00e9s de todo -resume la defensa- \u00bfqui\u00e9n no se sinti\u00f3 alguna vez con el derecho de juzgar a los que conocimos desde cuando viv\u00edan en el anonimato? Aar\u00f3n y Mar\u00eda vieron crecer a Mois\u00e9s, y solo ejercieron su posici\u00f3n como hermanos mayores y experimentados.<br \/>\n&#8211; \u00bfHay algo m\u00e1s que quiera alegar en defensa de los acusados? -pregunta el juez.<br \/>\n&#8211; Claro que hay algo m*s. Existe una segunda raz\u00f3n por la cual mis defendidos&#8230; hicieron lo que hicieron. Considere el excelent\u00edsimo jurado que no se puede rotular la causa como \u00abmurmuraci\u00f3n\u00bb, cuando solo se trata de, digamos&#8230; un inocente chisme de familia. Aar\u00f3n y Mar\u00eda son hermanos de sangre, y cuando hablaron de Mois\u00e9s&#8230; hablaban de su propio hermano. A mi entender -continu\u00f3- uno tiene el derecho de desahogarse, siempre que sea en familia. \u00bfQui\u00e9n no critic\u00f3 a su pastor o a su l\u00edder en alguna cena familiar? No creo que se considere a eso murmuraci\u00f3n.<br \/>\n&#8211; \u00a1Protesto! -interrumpe el fiscal-. El chisme siempre es chisme en cualquier contexto. No existen las \u00abmurmuraciones familiares\u00bb.<br \/>\n&#8211; Posiblemente -replica el h\u00e1bil abogado-, pero existe una tercera raz\u00f3n que no he mencionado. Nadie en este estrado ha mencionado que Mois\u00e9s estaba cometiendo un grave error. Mis defendidos se vieron obligados a murmurar, debido a que Mois\u00e9s decidi\u00f3 contraer matrimonio con una mujer cusita, una africana. Eso es algo que atenta contra la cultura tradicional de Israel (v\u00e9ase N\u00fameros 12:1). Si nuestro l\u00edder o pastor est\u00e1 cometiendo un error, uno tiene el derecho moral de exponer el caso en pos del celo santo por las cosas de Dios.<br \/>\n&#8211; Esto es rid\u00edculo -insiste el fiscal-; lo de la mujer cusita es solo una pantalla. Los acusados estaban celosos porque Dios no hablaba a trav\u00e9s de ellos como lo hac\u00eda con su siervo Mois\u00e9s (v\u00e9ase N\u00fameros 12:2).<br \/>\n&#8211; A\u00fan tengo un \u00faltimo alegato que he reservado para el final -dijo el extrovertido defensor-. No se nos debe escapar un detalle important\u00edsimo: Mois\u00e9s es tartamudo y Aar\u00f3n siempre ofici\u00f3 de&#8230; digamos, traductor. Aar\u00f3n siempre fue el ingrediente imprescindible para el ministerio de Mois\u00e9s, un elemento vital para el buen desempe\u00f1o de Mois\u00e9s como l\u00edder. Lo cual significa que cuando Aar\u00f3n murmur\u00f3, solo estaba opinando de un consiervo. Todos tenemos cierto derecho a hablar de nuestros pares, de aquellos con los cuales compartimos una plataforma. Yo no llamar\u00eda a eso murmuraci\u00f3n, sino una saludable cr\u00edtica entre colegas.<br \/>\n&#8211; \u00bfAlgo m\u00e1s que agregar? -pregunta incr\u00e9dulo el juez.<br \/>\n&#8211; Nada m\u00e1s, por ahora.<br \/>\nEl abogado le hace un gui\u00f1o de complicidad a sus defendidos y regresa a su silla como quien acaba de aplastar a un drag\u00f3n. Pero el jurado no es de los que se dejan impresionar por la verborragia de un abogado o por las \u00abinocentes excusas\u00bb del sentido com\u00fan. Casi no hace falta deliberar; solo se miran entre s\u00ed, como no pudiendo ignorar una decisi\u00f3n obvia.<br \/>\nFinalmente el juez se dispone a leer el veredicto:<br \/>\n&#8211; A pesar de que Mois\u00e9s ha decidido retirar los cargos e interceder ante Dios por sus hermanos (v\u00e9ase N\u00fameros 12:13), el Se\u00f1or ha dicho que considera esta murmuraci\u00f3n como pecado (v\u00e9ase N\u00fameros 12:14). As\u00ed que el honorable jurado considera a los acusados&#8230; culpables de los delitos de murmuraci\u00f3n y rebeli\u00f3n contra la autoridad puesta por Dios.<br \/>\nEl martillo replica sobre el estrado y se levanta la sesi\u00f3n. El controvertido abogado no pudo defender lo indefendible, nadie duda que Aar\u00f3n y Mar\u00eda pretendieron cambiar el rumbo del avi\u00f3n. El veredicto, ahora m\u00e1s que nunca, es inapelable.<\/p>\n<p><strong>Autor: <a href=\"https:\/\/www.dantegebel.com\">Dante Gebel<\/a><br \/>\nAdaptado de \u00abPasi\u00f3n de Multitudes\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>Editorial: Caribe\/Betania<\/strong><\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2010%2F08%2Fel-abogado-del-diablo%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El abogado del Diablo Durante a\u00f1os los cristianos calmamos nuestra conciencia apelando a una cuesti\u00f3n de sem\u00e1ntica: nosotros jam\u00e1s murmuramos&#8230; simplemente \u00abnos desahogamos en familia\u00bb. 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