{"id":2087,"date":"2008-12-01T08:18:34","date_gmt":"2008-12-01T14:18:34","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=2087"},"modified":"2008-12-01T08:18:34","modified_gmt":"2008-12-01T14:18:34","slug":"tomando-decisiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2008\/12\/tomando-decisiones\/","title":{"rendered":"Tomando decisiones"},"content":{"rendered":"<h2><strong>Tema: \u00abTomando decisiones\u00bb<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/dante-gebel-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2088\" style=\"border: 1px solid white;\" title=\"dante-gebel-10\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/12\/dante-gebel-10.jpg\" alt=\"\" width=\"172\" height=\"205\" \/><\/a>El le propone matrimonio en un arrebato de pasi\u00f3n y tal vez verdadero amor. Alguien decide que finalmente se dedicar\u00e1 a su verdadera carrera y vocaci\u00f3n: la medicina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella deja sus distracciones atr\u00e1s, e ingresa al Instituto B\u00edblico con el prop\u00f3sito de prepararse para misionar en alg\u00fan remoto lugar del mundo. Un adolescente toma la decisi\u00f3n de ser el mejor en el f\u00fatbol, y a partir de ahora, trabajar\u00e1 muy duro para lograrlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos esposos finalmente concuerdan en que ella no debe abortar, y tendr\u00e1n a ese hijo. Todos tienen un denominador com\u00fan: decisiones fundamentales que ahora parecen sencillas, pero afectar\u00e1n su propio futuro e inconscientemente, el de los dem\u00e1s.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero dejar\u00e1 de ser un soltero sin preocuparse por cu\u00e1l jean usar\u00e1 el s\u00e1bado, para transformarse en el eje de una familia. Otro salvar\u00e1 cientos de vidas en un hospital, desde una sala de emergencias. La chica que una vez decidi\u00f3 prepararse en el Instituto, ahora predica en un rinc\u00f3n de Nueva Guinea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El otro es un reconocido futbolista y acaba de firmar un contrato millonario para jugar en Italia. La pareja que una vez decidi\u00f3 no abortar, hoy escucha a su hijo dar su discurso presidencial desde la Casa Blanca. Decisiones que causan un golpe c\u00f3smico en alg\u00fan lugar. Decisiones que afectar\u00e1n generacionalmente a otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Peque\u00f1as decisiones que pasar\u00e1n desapercibidas para cualquier escritor de grandes acontecimientos, pero que con el correr del tiempo, se transformar\u00e1n en historia grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo tengo una historia, que habla de esas \u00absencillas\u00bb decisiones. Era una fr\u00eda ma\u00f1ana de mayo, y el hombre pasaba el cumplea\u00f1os m\u00e1s triste de toda su existencia. Cumpl\u00eda sus primeras cinco d\u00e9cadas de vida y el saldo no era favorable. Su esposa hab\u00eda enfermado hac\u00eda unos cuantos a\u00f1os. No importaba cu\u00e1ntos, hab\u00edan sido eternos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre, de oficio carpintero, hab\u00eda visto c\u00f3mo gradualmente el c\u00e1ncer se llevaba lentamente a la compa\u00f1era de casi toda una vida. Era una enfermedad humillante. \u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que \u00e9ste hombre de manos r\u00fasticas hab\u00eda dormido toda la noche? Casi no lo recordaba. Todo se hab\u00eda transformado en gris desde que el maldito c\u00e1ncer lleg\u00f3 a casa. Su esposa no ten\u00eda el menor parecido con la foto del viejo retrato matrimonial que colgaba sobre la cama. Ahora solo era un rostro cadav\u00e9rico, n\u00edveo, sin color y por debajo del peso normal de cualquier ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab-Usted es una se\u00f1ora adulta- hab\u00eda dicho el m\u00e9dico-, v\u00e1yase a casa, y&#8230; espere.\u00bb.<br \/>\nEl hombre, temperamental y de manos rudas, sab\u00eda lo que hab\u00eda de esperar. Lo inevitable. Aquello que le arrebatar\u00eda su esposa y la madre sus cuatro hijos. Sin piedad, sin otorgarle unos a\u00f1os m\u00e1s de gracia. El putrefacto aliento de la muerte parec\u00eda llenar la atm\u00f3sfera con el pasar de los d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bebida era como una anestesia para el viejo carpintero. Por lo menos, por unas horas no estaba obligado a pensar. Por el tiempo que durara la borrachera, tendr\u00eda un entretiempo en medio de una vida que no le daba tregua. Hab\u00eda cualquier tipo de alcohol diseminado por toda la casa; en el armario, la heladera, el garaje, el galp\u00f3n, y hasta una botella en el aserr\u00edn de un viejo y enmohecido barril. Este era su cumplea\u00f1os. El hombre festejaba un a\u00f1o m\u00e1s de vida y un a\u00f1o menos junto a su esposa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gemido de su esposa lo despert\u00f3 del letargo.\u00bb-Recuerda- dijo suavemente la mujer- que hoy estamos invitados a ir a esa iglesia&#8230;\u00bb<br \/>\nEl hombre hizo un gesto de disgusto. El hab\u00eda sido luterano desde su ni\u00f1ez y hac\u00eda a\u00f1os que no pisaba una iglesia. Apenas recordaba algunas canciones religiosas en idioma alem\u00e1n que se entonaban en su Entre R\u00edos natal. Pero el pedido de su mujer no era una opci\u00f3n, era un ruego desesperado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez el \u00faltimo deseo de quien lucha cuerpo a cuerpo con el tumor que se empecin\u00f3 en invadirlo todo. Un \u00faltimo intento por acercarse a Dios antes de partir para siempre. El carpintero de las manos rudas y aliento a bebida blanca, asinti\u00f3 con la cabeza. Ir\u00e1n a esa iglesia que su hijo mayor les hab\u00eda hablado. Estaba un poco lejos, pero cuando el c\u00e1ncer se instala en un hogar, a nadie le importa el tiempo. Ya nadie duerme en la casa del carpintero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa noche, la del cumplea\u00f1os, el matrimonio lleg\u00f3 con sus dos hijos menores a la remota iglesia evang\u00e9lica de alg\u00fan barrio de Del Viso, Buenos Aires. El se apoy\u00f3 en la pared del fondo y oy\u00f3 el serm\u00f3n.<br \/>\n\u00ab-Linda manera de festejar el cumplea\u00f1os\u00bb &#8211; habr\u00e1 pensado.<br \/>\nPero continu\u00f3 all\u00ed con profundo respeto, viendo como su esposa lloraba frente al altar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El casi no oy\u00f3 el mensaje, pero presinti\u00f3 que deb\u00eda acompa\u00f1ar a su mujer, y lentamente, el hombre que escond\u00eda botellas de alcohol en el aserr\u00edn, pas\u00f3 al frente. Los dos tomaron una decisi\u00f3n. Aceptaron a Cristo como su suficiente Salvador. Una sencilla decisi\u00f3n que no pareci\u00f3 demasiado hist\u00f3rica, y estoy seguro que muy pocos, esa noche, se percataron del carpintero y su enferma esposa. Pero a ellos le cambi\u00f3 la vida para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella observ\u00f3 c\u00f3mo el c\u00e1ncer retroced\u00eda lentamente hasta transformarse milagrosamente en un mal recuerdo. El hombre se deshizo de todas las botellas de alcohol y jam\u00e1s volvi\u00f3 a tomar. Lo que comenz\u00f3 como un mal d\u00eda, termin\u00f3 con una decisi\u00f3n que afecta el futuro para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito, la historia es real y ocurri\u00f3 un primero de mayo de 1975. El carpintero de las manos rudas jam\u00e1s se hubiese imaginado que debido a su buena decisi\u00f3n, no s\u00f3lo se sanar\u00eda su esposa, sino tambi\u00e9n, alg\u00fan d\u00eda afectar\u00eda a sus hijos. Su hijo menor, que por aquel tiempo ten\u00eda siete a\u00f1itos, hoy le predica a cientos de j\u00f3venes y entre otras cosas, escribe esta nota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es a lo que yo llamo una decisi\u00f3n generacional. Miles son afectados por un sencillo paso al frente. Cuando decidas a qu\u00e9 te vas a dedicar, con qui\u00e9n te vas a casar, o sencillamente pases al frente de alg\u00fan altar a tomar un nuevo compromiso con el Se\u00f1or, recuerda que est\u00e1s escribiendo la historia. La tuya y la de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace poco les dije a mis padres que estaba profundamente agradecido por aquel gris primero de mayo en el que tomaron la decisi\u00f3n m\u00e1s radical de sus vidas. Les dije que cada joven que llegaba a o\u00edr mis mensajes, tambi\u00e9n le estaban agradecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y les dije, adem\u00e1s, que siento una tremenda responsabilidad, cuando tomo una de esas \u00absencillas\u00bb decisiones como por ejemplo, el escribir esta nota. Porque nunca s\u00e9 a qui\u00e9nes y a cu\u00e1ntos estoy afectando. Aunque de algo estoy completamente seguro: a cada minuto de nuestras vidas, escribimos la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autor: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.dantegebel.com\">Dante Gebel<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2008%2F12%2Ftomando-decisiones%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tema: \u00abTomando decisiones\u00bb El le propone matrimonio en un arrebato de pasi\u00f3n y tal vez verdadero amor. Alguien decide que finalmente se dedicar\u00e1 a su verdadera carrera y vocaci\u00f3n: la medicina. 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