{"id":20074,"date":"2022-05-22T16:33:40","date_gmt":"2022-05-22T22:33:40","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=20074"},"modified":"2022-05-22T22:11:29","modified_gmt":"2022-05-23T04:11:29","slug":"reflexion-el-jefe-de-la-estacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2022\/05\/reflexion-el-jefe-de-la-estacion\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n: El jefe de la estaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Un Destellito En Las Manos De Dios<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/jefe-de-la-estacion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-20075\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/jefe-de-la-estacion.jpg\" alt=\"jefe de la estacion\" width=\"259\" height=\"194\" \/><\/a>Hace ya un buen tiempo, dice Destellito, ocurri\u00f3 el siguiente hecho: En Canad\u00e1, cuya capital es Ottawa, y Toronto es la ciudad m\u00e1s poblada, el tren expreso de la zona oeste de dicho pa\u00eds, se acercaba al pueblo de South River, y si bien no era su destino, deb\u00eda detenerse para ceder el paso a una locomotora que a unos mil metros esperaba para entrar al desv\u00edo. La gran mayor\u00eda de los pasajeros dorm\u00edan tranquilamente, adormecidos por el mon\u00f3tono traqueteo del tren, los relojes marcaban aproximadamente las dos de la madrugada. El jefe de la Estaci\u00f3n hab\u00eda tomado todas las medidas, como se\u00f1alar con luces todo el recinto, para que el tren se detuviera. De pronto, el hombre oy\u00f3 al tren de pasajeros acercarse, d\u00e1ndose cuenta que ven\u00eda a mucha velocidad y sin la intenci\u00f3n de parar. Angustiado, pens\u00f3 que el conductor hab\u00eda sufrido un ataque o se hab\u00eda quedado dormido, y determin\u00f3 llamar la atenci\u00f3n del conductor, para ello corri\u00f3 por la v\u00eda y al acercarse la maquina lanz\u00f3 su linterna sobre uno de los vidrios, despertando sobresaltado el conductor, pero a tiempo para aplicar los frenos y evitar lo que habr\u00eda sido una tragedia de proporciones.<\/p>\n<h2><strong>El Jefe De La Estaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Velad, pues, porque no sab\u00e9is cu\u00e1ndo vendr\u00e1 el se\u00f1or de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la ma\u00f1ana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad. <\/em><\/strong>Marcos 13: 35-37.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Jefe de la Estaci\u00f3n intent\u00f3 prevenir al maquinista, y evitar as\u00ed una tremenda tragedia, las luces de nada sirvieron porque el conductor se hab\u00eda quedado dormido, por un trecho largo todos los que estaban en la m\u00e1quina se hab\u00edan dormido, ajenos al peligro, expres\u00f3 Destellito, y fue necesaria una acci\u00f3n violenta\u00a0 para que el conductor despertara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los hijos y las hijas de Dios Creador, van de viaje a la tierra que fluye leche y miel, donde ni la polilla ni el or\u00edn corrompen, y donde el asfalto de las calles es de oro, adem\u00e1s le aguarda un nombre nuevo, y nunca m\u00e1s sabr\u00e1 de llanto ni dolor, estas son algunas cosas con las que se van a encontrar en el cielo. Las palabras del Se\u00f1or manejando el tiempo, indican que se debe velar las veinticuatro horas del d\u00eda, o sea que de continuo el coraz\u00f3n debe estar en estrecha relaci\u00f3n con Dios. La maldad est\u00e1 dando frutos por doquier, es tiempo entonces de velar porque se acerca el d\u00eda en que sonar\u00e1 la final trompeta, y los que han permanecido fieles, ser\u00e1n arrebatados para estar con el Se\u00f1or para siempre.-<\/p>\n<p><strong>Autor: Oscar Olivares Dondero<\/strong><\/p>\n<p><strong>Escrito para: <a href=\"https:\/\/www.destellodesugloria.org\/\">www.destellodesugloria.org<\/a><\/strong><\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2022%2F05%2Freflexion-el-jefe-de-la-estacion%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un Destellito En Las Manos De Dios Hace ya un buen tiempo, dice Destellito, ocurri\u00f3 el siguiente hecho: En Canad\u00e1, cuya capital es Ottawa, y Toronto es la ciudad m\u00e1s poblada, el tren expreso de la zona oeste de dicho pa\u00eds, se acercaba al pueblo de South River, y si bien no era su destino, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":20075,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[2739,5743,7723,4455,605,1283,5693,163,7725,1173],"class_list":["post-20074","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion","tag-anecdotas","tag-destellito","tag-ensenanzas","tag-lecturas-cortas","tag-mensajes-cortos","tag-mensajes-cristianos","tag-oscar-olivares-dondero","tag-reflexiones","tag-reflexiones-cortas","tag-reflexiones-cristianas"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20074"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20076,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20074\/revisions\/20076"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20075"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}