{"id":1642,"date":"2008-10-21T08:40:07","date_gmt":"2008-10-21T14:40:07","guid":{"rendered":"http:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/?p=1642"},"modified":"2008-10-21T08:40:07","modified_gmt":"2008-10-21T14:40:07","slug":"el-sueno-de-toda-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/2008\/10\/el-sueno-de-toda-mujer\/","title":{"rendered":"El Sue\u00f1o De Toda Mujer"},"content":{"rendered":"<h2><strong>por Liliana Gebel<\/strong><\/h2>\n<h2><a href=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/liliana-gebel.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1643\" style=\"border: 1px solid black;\" title=\"liliana-gebel\" src=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/liliana-gebel-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/liliana-gebel-214x300.jpg 214w, https:\/\/destellodesugloria.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/liliana-gebel.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 177px) 100vw, 177px\" \/><\/a><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00a1Liliana!<br \/>\nLa voz trono por encima de la tranquilidad de la ma\u00f1ana.<br \/>\n-\u00a1Liliana! \u00a1Ya es la hora!<br \/>\nNo creo que exista una adolescente a la que le guste levantarse temprano, mucho menos para ir al colegio en pleno invierno. Y ni hablar cuando el fri\u00f3 parece filtrarse sin piedad entre las rendijas de la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi madre insisti\u00f3 por tercera vez, mientras le rogaba quedarme un poco m\u00e1s. O el despertador no hab\u00eda sonado a tiempo o esa ma\u00f1ana, quien me trajo al mundo estaba crispada de los nervios.<br \/>\nEstoy absolutamente convencida que no debe existir una mujer en todo el universo que no haya escuchado, por lo menos una vez, la historia de la Cenicienta. Y todas coincidimos que lo mejor del cuento es el momento en que el hada madrina hace milagros con una calabaza y un par de ratones.<br \/>\nPero esta es la vida real. Y para cuando te das cuenta que no hay carrozas, ni pr\u00edncipes esperando en tu futuro, ya es hora de levantarse otra vez.<!--more-->\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese invierno hab\u00eda sido el m\u00e1s crudo del que tuviera memoria, quiz\u00e1 porque la peque\u00f1a casa apenas pod\u00eda palearlo. Pero hay cosas que uno no se percata, mientras se es ni\u00f1o, y quiz\u00e1 justamente eso, sea lo bueno de permanecer peque\u00f1o. Tal vez por esa misma raz\u00f3n, el exitoso dramaturgo escoc\u00e9s James Matthew Barrie, imagino a Peter Pan, solo para coquetear con la posibilidad de no estar obligado a crecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfTe sucedi\u00f3 de regresar a tu casa paterna luego de muchos a\u00f1os y descubrir que aquel inmenso \u00e1rbol que te serv\u00eda de escondite era apenas un arbusto? \u00bfY que me dices de hojear un viejo y enmohecido \u00e1lbum de fotograf\u00edas y descubrir que la memoria te hab\u00eda jugado una mala pasada al darte cuenta que tu habitaci\u00f3n de ni\u00f1o no era tan grande como te lo imaginabas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso es lo fascinante de la ni\u00f1ez, todo parece sobredimensionarse. Y el contrasentido es que si hubo detalles s\u00f3rdidos, pasan desapercibidos; \u00fanicamente para que lo bueno, logre parecer gigantesco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra casa tenia las grandezas que puede recordar una ni\u00f1a, y tambi\u00e9n aquellos \u00abdetalles\u00bb que las cosas bellas lograban empeque\u00f1ecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los mejores recuerdos estaban mis padres, que lograban convertir los ratones en alazanes y los zapallos en pomposos carruajes, para que mis hermanas y yo, no nos di\u00e9ramos cuenta que \u00e9ramos lo suficientemente pobres como para que el fri\u00f3 se filtrara por las endebles rendijas de la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias a ellos, y hasta esa ma\u00f1ana, nunca me hab\u00eda percatado que \u00e9ramos pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los viernes por la noche, mama sol\u00eda preparar una humeante taza de chocolate con leche caliente para cada una de nosotras, y lo presentaba como el men\u00fa especial de la semana. Lo esper\u00e1bamos con algarab\u00eda y festej\u00e1bamos el simple hecho de amanecer un viernes, sabiendo que nos esperaba ese delicioso manjar por la noche. Hasta que me transforme en una mujer, jam\u00e1s supe que era la manera que ella tenia para estirar el escaso presupuesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pudo haberse sentado en la mesa a lamentarse que no hab\u00eda comida. Estaba en su derecho a decirnos que tendr\u00edamos que conformarnos con una paup\u00e9rrima taza de leche. Sin embargo, lo presentaba como una fiesta. Y otra vez, nuestra hada madrina, se las arreglaba para hacer que los ratones se parecieran a briosos pura sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sol\u00eda colocarle fetas de queso a las rodajas de pan, meterlas al horno, e improvisar unas deliciosas pizzas italianas, mientras que pap\u00e1 nos hacia desternillar de la risa con los mismos chistes que hab\u00edamos escuchado desde que nacimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis padres hab\u00edan sido lo suficientemente sabios para crearnos nuestro propio microclima. Agradec\u00edamos al se\u00f1or cada noche, antes de dormir, como si existiesen muchas razones materiales para estar agradecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esa raz\u00f3n, es que recuerdo aquella ma\u00f1ana en particular. Quiz\u00e1 porque fue exactamente cuando descubr\u00ed el truco de los ratones. Fue m\u00e1s doloroso que el solo hecho de darme cuenta que \u00e9ramos pobres, fue la decepci\u00f3n de descubrir que estaba creciendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas tome el desayuno y Sal\u00ed a la calle, para luego cruzar un terreno bald\u00edo que me llevar\u00eda hasta el \u00f3mnibus escolar. Nuestro hogar no encajaba aun en la categor\u00eda de \u00abcasa\u00bb. Era lo que en Sudam\u00e9rica se llaman \u00abcasillas\u00bb. Paredes y techo de chapa, con algunos cartones tapando los orificios laterales. Al lado, estaba ese terreno atiborrado de pasto crecido y mont\u00edculos de piedra, y una gallina que se empe\u00f1aba en perseguirme hasta que llegara al \u00f3mnibus. \u00bfTe suena pat\u00e9tico ver a una ni\u00f1a casi adolescente salir de una casilla para verla correr delante de una gallina?, lo sab\u00eda. Quiz\u00e1 lo mismo sintieron mis compa\u00f1eros de clase. Sub\u00ed exaltada y fue entonces cuando alguien, desde los \u00faltimos asientos, imito la m\u00fasica de la serie televisiva \u00abWonder Woman\u00bb y dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00a1Llego la mujer de la villa!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los pasajeros del \u00f3mnibus estallaron en carcajadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino era ofensivo y discriminatorio. \u00abVilla\u00bb es la palabra que en Argentina se utiliza para llamar a los cordones de emergencia. A los condominios donde por lo general, se aglomeran los indigentes. Pudo haber quedado como una frase m\u00e1s. Principalmente si no recuerdo siquiera quien hizo la broma hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os atr\u00e1s. Lo subjetivo es lo que me sucedi\u00f3 a partir de esa ma\u00f1ana. Antes que el \u00f3mnibus retomara su marcha, roja de verg\u00fcenza, mire por primera vez mi casa. El cuadro no era alentador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue descubrir que el \u00e1rbol era arbusto, y el manjar apenas chocolate con leche, en un mismo instante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se lo que estas pensando. Seguramente dir\u00e1s que lo importante es que \u00e9ramos felices, que mis padres lograron inventar un palacio de amor, y que el bromista del \u00faltimo asiento seguramente envidiar\u00eda mis noches de viernes con la especialidad de mam\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no era el sentirme pobre ni lo que ve\u00eda por la ventanilla, lo preocupante. Era el temor al futuro. El p\u00e1nico a saber que tienes demasiado poco para empezar. Es estar anclado a la nada, mirando a la oscuridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">H\u00e1blale de sue\u00f1os a alguien que est\u00e1 por egresar de la facultad de medicina, y te contar\u00e1 unos cuantos. Seguramente te responder\u00e1 que a\u00fan no se decide por el sitio donde colocar\u00e1 su consultorio. Preg\u00fantale acerca de sus ambiciones a un estudiante del instituto b\u00edblico, y si logras su confianza, seguramente te contar\u00e1 de ese proyecto de plantar una iglesia. Es demasiado grande, pero est\u00e1 aferrado a la esperanza de su llamado. Y haz lo mismo con quien cada mes, guarda un porcentaje de su salario, para comprarse el carro so\u00f1ado, y te responder\u00e1 que solo es cuesti\u00f3n de unos pocos a\u00f1os para que logre manejarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hazme un favor, no le preguntes a la ni\u00f1a que llora en el asiento delantero del \u00f3mnibus. Ten un poco de respeto por la mujer a la que una gallina corri\u00f3 esta ma\u00f1ana, solo para darse cuenta que pertenece a la \u00abvilla\u00bb. Supongo que es lo mismo que habr\u00e1 sentido la Cenicienta cuando a la media noche el encanto se hizo a\u00f1icos. Ella esta convencida que naci\u00f3 sin futuro. Discapacitada para so\u00f1ar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De tener una m\u00e1quina del tiempo, volver\u00eda a ese mismo instante, y les dir\u00eda unas cuantas cosas a esos maleducados. Les dir\u00eda que no puedes juzgar a alguien por lo que tiene, sino por su potencial, porque es la llama sagrada de su interior, lo que finalmente cuenta. Pero despu\u00e9s de todo, es lo que \u00abdir\u00edamos\u00bb o \u00abdebimos haber dicho\u00bb. En aquel momento solo tenia ganas de llorar, mientras mi aliento empa\u00f1aba la ventana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de los a\u00f1os, me he dado cuenta cu\u00e1nto puede influir el concepto errado que puedes tener de ti mismo. Sea que lo dimensiones o lo subestimes. Pude haberme evitado muchos dolores de cabeza, si tan solo hubiese o\u00eddo solamente la voz del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la casa editorial me hizo la propuesta de escribir este libro, supe que deb\u00eda dedicarlo a aquellas personas que siente que est\u00e1n condenadas al bajo perfil. Los que nunca aparecen en las portadas de los libros, ni son tenidos en cuenta en las menciones honor\u00edficas. Si est\u00e1s buscando uno de esos libros que te revelar\u00e1n los diez pasos para el \u00e9xito o los secretos para llegar a la cima, temo decepcionarte. B\u00e1sicamente quiero relatarte como se puede ser feliz cuando comienzas anclado a la nada. Humildemente quiero presentarte un diario de viaje para saber c\u00f3mo se vive en el mismo eje de la voluntad de Dios, sin la estresante necesidad de tener que competir con tu c\u00f3nyuge o pedir que reivindiquen tu lugar ministerial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soy plenamente conciente que si tienes este libro entre tus manos, es porque sabes con quien me he casado, y quiz\u00e1 te dio cierta curiosidad el saber c\u00f3mo se sobrevive a incisivas preguntas de todo el mundo, que se empe\u00f1a en decir:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfC\u00f3mo? \u00bfT\u00fa no das conferencias?<br \/>\n-\u00bfNi siquiera predicas?<br \/>\n-\u00bfNo sabes cantar? \u00bfHaces algo?, como decirlo \u00bfinteresante?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se cuantas veces e o\u00eddo esas preguntas. Hemos viajado con mi esposo a distintas partes del mundo, y las preguntas sobre mis facetas \u00abhistri\u00f3nicas\u00bb son el com\u00fan denominador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca quise compartir el sentimiento general de la mayor\u00eda. Pensaba que si mi esposo hac\u00eda algo en p\u00fablico, necesariamente yo ten\u00eda que hacer algo parecido. De por s\u00ed, Latinoam\u00e9rica tiene el machismo muy incorporado en el subconsciente colectivo: si ese hombre se caso con \u00abesa\u00bb, seguramente \u00abesa\u00bb tiene que saber hacer algo importante o trascendente. Algo que justifique que \u00e9l se haya casado con ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es \u00abimposible\u00bb concebir la idea que simplemente es su esposa por una cuesti\u00f3n de amor. Seguramente debe saber ofrecer una conferencia a miles de mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo los primeros a\u00f1os, en nuestros comienzos, lo dif\u00edcil que se me hac\u00eda sobrevivir a la presi\u00f3n que me ejerc\u00edan los dem\u00e1s para que yo hiciese algo importante o visible. Si mi esposo daba una charla y los hacia re\u00edr, se supon\u00eda que yo tambi\u00e9n deb\u00eda poseer un \u00abarsenal\u00bb de chistes, buen humor e histrionismo. El \u00e1mbito cristiano te presiona a que necesariamente tienes que ser \u00abalguien\u00bb que marque la diferencia y que tu nombre tiene que aparecer en la marquesina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre me opuse a que Dante colocara en alg\u00fan afiche o titulara alguna reuni\u00f3n con el cl\u00e1sico: \u00ab&#8230; y su esposa Liliana\u00bb. No porque el hacerlo necesariamente est\u00e9 mal, sino porque siempre supe que mi funci\u00f3n era el apuntalar a mi esposo en lo secreto. Estar en el lugar correcto casi sin ser vista. Viajar a todos lados, y pasar inadvertida. Estar en escenario, a su lado, si la necesidad de tener que decir algo sorprendente. Alguien dijo que las mujeres poseemos un sexto sentido, y creo que de no ser as\u00ed, tal vez Dios nos haya dado un discernimiento especial en situaciones puntuales. Y en nuestro matrimonio nos ha beneficiado enormemente el hecho de que yo cultivara un bajo perfil y pudiera, de ese modo, tener una mirada m\u00e1s objetiva de las situaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Motivo por el cual, escribo este libro, es porque soy consciente de las miles de mujeres que sufren la presi\u00f3n externa de tener que igualar o superar los logros del esposo. Nadie registr\u00f3 cuando t\u00fa acostaste a los ni\u00f1os y aun tuviste tiempo de persuadir a tu esposo a no claudicar, ni bajar los brazos en la visi\u00f3n. No hubo c\u00e1maras de televisi\u00f3n el d\u00eda en que te transformaste en una \u00abgr\u00faa\u00bb que le ayudo a levantar la baja estima luego de un d\u00eda agotador. No existieron los aplausos cuando invertiste tus horas de sue\u00f1o tratando de recordarle el sue\u00f1o a cumplir a tu c\u00f3nyuge, mientras compart\u00edas una taza de caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hubo placas de reconocimiento para el d\u00eda en que impediste que tu esposo llamara por tel\u00e9fono a ese amigo en un momento de ira. Nadie saco fotograf\u00edas cuando \u00e9l, luego de consolar a tantos, busco desesperadamente tu hombro, para llorar. No se publico una nota, cuando le recordaste con amor que deb\u00eda abandonar la autosuficiencia. No colocaron tu foto en un afiche, por el simple hecho de acariciar sus cabellos, mientras el lloraba por la injusticias de una vida insensible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No te hicieron un reportaje en una radio, a la \u00fanica dama que puede entender los recovecos m\u00e1s secretos del coraz\u00f3n de su esposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jam\u00e1s te invitar\u00e1n a una gran conferencia s\u00f3lo por el hecho de haber sido siempre la \u00fanica fiel a tu esposo, en los amargos momentos de las traiciones y desencantos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, y perdona mi insistencia, es que quiero dedicar este libro a los an\u00f3nimos. Los de bajo perfil. Seas hombre o mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan recuerdo la fr\u00eda ma\u00f1ana en que llor\u00e9 en silencio, mientras ve\u00eda pasar el paisaje gris por la ventanilla del \u00f3mnibus. Ahora, ponte una mano en el coraz\u00f3n, y resp\u00f3ndeme con brutal honestidad: \u00bfQu\u00e9 le puede deparar el destino a una \u00abmujer de la villa\u00bb?, y aun tengo una pregunta m\u00e1s: \u00bfPorqu\u00e9 crees que un buen d\u00eda, Dios decide que veas exactamente quien eres y que es lo que tienes para enfrentar el resto de tu vida?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este libro contiene ambas respuestas, y las vas a ir descubriendo en cada capitulo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si aun tienes dudas, quiero contarte una an\u00e9cdota que te arrancar\u00e1 una sonrisa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez, cierto ex presidente de los Estado Unidos, viajaba en su autom\u00f3vil con su esposa y se detuvo a cargar combustible. Para sorpresa de ambos, quien atend\u00eda la gasolinera era un antiguo novia de la juventud de la primera dama.<br \/>\nEl mandatario sonri\u00f3 al reconocerlo, y en voz baja, le dijo a su mujer:<br \/>\n-\u00bfTe has puesto a pensar que hubiese pasado de haberte casado con el?<br \/>\nElla apenas lo mir\u00f3 y en el mismo tono de voz, le respondi\u00f3:<br \/>\n-Por supuesto, tu vender\u00edas combustible y el ser\u00eda el Presidente de los Estados Unidos.<\/p>\n<iframe src=\"https:\/\/www.facebook.com\/plugins\/like.php?href=https%3A%2F%2Fdestellodesugloria.org%2Fblog%2F2008%2F10%2Fel-sueno-de-toda-mujer%2F&amp;layout=standard&amp;show_faces=true&amp;width=450&amp;action=like&amp;colorscheme=light&amp;height=80\" scrolling=\"no\" frameborder=\"0\" style=\"border:none; overflow:hidden; width:450px; height:80px;\" allowTransparency=\"true\"><\/iframe>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Liliana Gebel -\u00a1Liliana! 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