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Noviazgo – Está casado pero me “enamore”

Está casado pero me “enamore”

“Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?”

Jeremías 17:9

Que terrible el tema ¿no?, increíble también ¿no?, aunque ahora ya no es tan difícil que cosas como esas pasen, pues si pasaban desde el antiguo tiempo, ¿Cómo no han de pasar hoy en día?, lastimosamente es la realidad en la que vivimos.

Estoy un poco indignado con este tema, porque puedo ver la mano del enemigo entrometiéndose en la vida de muchas señoritas que están siendo engañadas creyendo que se pueden enamorar de alguien que está casado, por eso quiero dedicar este articulo a todas a aquellas mujeres que en algún momento se “enamoraron” de un hombre casado y que pensaron increíblemente que podrían estar con él sin que Dios lo avalara.

Quiero aclarar antes que nada que me decidí a escribir este tema por lo importante que es orientar a las personas que estén pasando por esto y no por algún caso especial que se me haya hecho llegar, ya que semanalmente recibo muchísimas cartas con este mismo problema, no quiero que alguien se vaya a sentir señalada porque en ningún momento lo escribo por esa persona, sino porque Dios me impulsa a desenmascarar al enemigo y a esta artimaña que está usando para engañar a muchas princesas de Dios.

SIENTO ALGO POR EL

Sin poder entender como paso, te enamoraste de esa persona, tu trato hacia él fue cambiando poco a poco, la confianza que lograron alcanzar catapulto a que todo se fuera dando como para enamorarte de esa persona. Viste en él la figura del hombre que nunca has podido encontrar, pero lastimosamente estaba casado.

Con el transcurrir de los días el hecho de que él estuviera casado ya no tenía tanta importancia, mas cuando notaste que el también te correspondía, mensajes por teléfono, llamadas indebidas, chatear a largas horas de la noche o durante el día fue provocando que un sentimiento naciera en ti hacia esa persona.

De pronto ese hombre casado comenzó a comentarte cosas que en su casa pasaban, de cómo la esposa no lo atendía como se merecía, de cómo ella no lo comprendía, de cómo cada día llegar a su hogar era un martirio para el “pobre hombre casado”, fue una víctima completa de su esposa, pensando y excusándose en el “yo” olvidándose que en el matrimonio también existe la parte de agradar a su esposa y no solo tener que sentirse agradado.

Lastimosamente la pobre chica se creyó todo, para ella el pobre hombre casado era una víctima de la tarántula negra llamada esposa; “como puede tratarlo así, siendo tan dulce” decía en su mente la pobre chica embobada por el experimentado hombre casado, así fueron transcurriendo los días en donde el mismo pensamiento de saber que el “pobre hombre casado” era una víctima en su hogar te fue llevando a tratarlo mejor, para demostrarle que no todas las mujeres eran iguales y que había alguien que lo podía tratar como se lo merecía.

En tu corazón había algo que te decía que lo que hacías no era correcto, mas sin embargo no desistías de ello, cada día se volvió como una obsesión como un vicio que no podías sacar de tu vida, no había día en que no supieras como él estaba y que no te dieras cuenta de lo mal que lo trataban, “Pobrecito, si estuviera conmigo, todo fuera diferente” decías en tu mente, sin percatarte ni imaginar que estabas introduciéndote en terreno peligroso y que las consecuencias iban a ser duras.

EL DÍA DE LAS DECLARACIONES LLEGO

Llego el día en el que no soporto mas, te dijo que sentía algo por ti, que te amaba, que no entendía como esto había ocurrido, que le gustaba como lo tratabas, que contigo se sentía feliz y que ya no podía mas seguir con su esposa, esa “mala mujer” era insoportable y que había decidido separarse y divorciarse.

Ese día hubo una mezcla de sentimientos en ti, por una parte te sentiste mal porque su matrimonio iba a terminar, pero por otra te sentiste contenta porque “Dios había respondido tu petición”, las cosas se estaban dando como querías y ese hombre ahora ya no iba a ser tan “inalcanzable”.

Que terrible es pensar que Dios te ha contestado una petición como esta, que triste es engañarse a sí misma y pensar que lo que estás haciendo es lo correcto. Lo que nunca te has puesto a pensar que tú has sido una pieza importante para que ese matrimonio se termine, si tú, tus atenciones, tus detalles, tus llamadas y todo lo que hiciste para hacer sentir bien a ese “pobre hombre casado” por fin dio su fruto, lo conseguiste, hiciste tu parte para que ese hombre se diera cuenta que no merecía “ser tratado tan cruelmente en su casa”, si había una mujer como tú que daba todo por él; ¡Bah! Si ni siquiera pensaste en eso, solo actuaste dejada llevar por tus emociones, sin pensar que las consecuencias iban a ser estas, ¿Qué pasaría si tú fueras la mujer de ese hombre, la pobre mujer que ahora está a punto de enterrarse que ese hombre se quiere separar de ella porque encontró a otra mujer que lo tratara mejor?, ¿Verdad que no se lee bien, ni mucho menos le gusta a tus ojos leer eso?, pero es la realidad, no vengas ahora creyendo que eso no es cosa tuya, tampoco te estoy culpando directamente como la causante de esto, sino como una de las razones por las cuales también se dio, quieras o no aceptarlo.

Ahora bien, ahora comenzara la espera, el ya te prometió que se separaría, pero ya pasaron varios semanas, varios meses y aun eso no ocurre, ¿Por qué será?, pero mientras tanto sabiendo que él estará solo, tú ya permitiste besos, caricias y tu “amor” por él ha “crecido”, en pocas palabras el “pobre hombre casado” tiene una relación con las dos, por una parte con su esposa en su casa y tu eres la de las horas extra, ¿Qué duro se lee verdad?, lo siento, pero es la verdad, si quieres no sigas leyendo, abstente de leer, porque lo que sigue desenmascarará este tremendo engaño y no te va a gustar, no te gustara porque sabes que es la verdad, que es lo correcto y por eso no quieres despertar de ese sueño, pero si tu eres una persona que anhela hacer la voluntad de Dios, entonces sigue leyendo, porque estoy seguro que Dios ministrara tu vida y te hará ver el error en que has caído y que es lo que anhela para tu vida.

¿EN DÓNDE ESTUVO EL ERROR?

Es obvio que los días pasaron y el no ha hecho nada por remediar lo que te había dicho, eso de separarse nada mas era una estrategia para que tú te dieras a todas por él, ¿Me vas a decir que creíste en ese engaño?, ¿Cómo se separara de su esposa?, de esa mujer a la que le prometió amor eterno, de esa mujer con la que procreo esos hijos tan hermosos y que son su delirio, ¿En qué mente cupo el hecho de que se separaría de verdad?, tu lo sabías, no me digas que no, muy dentro de ti sabias que no lo haría, pero tus falsas ilusiones te hicieron creer que si, estabas dormida sin querer despertar, ciega sin querer ver, sorda sin querer escuchar, algo había pasado en tu vida, el hecho de sentirte sola o pensar que nunca encontrarías a alguien para ti te hizo creer que lo habías encontrado, pero todo fue una falsedad.

Ese hombre te engaño, te dijo que te quería cuando realmente no lo sentía, te dijo que quería pasar el resto de su vida contigo, cuando realmente nunca paso por su mente, como lo hizo contigo lo pudo haber hecho con muchas más, ¿Qué te hizo pensar que eras la única?, si se atrevió a engañar a su esposa, ¿Por qué no lo haría contigo?, ¿Qué privilegios tenias tu que su esposa no tuviera?, ¡Ash! Es que no querías ver la realidad, es que no querías despertar, todo parecía perfecto, te dormiste en tu pecado, en tu error, en tus emociones engañosas.

Ahora te sientes usada, piensas una y otra vez como fue posible que cayeras en ese error, ¿En qué momento paso?, te preguntas, sin darte cuenta que todo lo que comienza mal, siempre termina mal, o ¿No era casado el tipo cuando lo conociste?, “Si pero se iba a separar”, puedes decir, pero ¿En dónde está escrito en la Biblia que te puedes enamorar y sostener una relación con un hombre casado y que Dios lo avale?

Ahora lloras mucho y te cuesta perdonarte por ese error, ese hombre por el cual sentías amor, se ha convertido en una figura de odio, alguien indeciable para ti, ¿No que lo amabas y que estabas enamorada?, ¿Te das cuenta que todo fue un simple emoción?, pero que tú misma diste las pautas para que todo esto llegara hasta donde llego.

Cuáles fueron las situaciones que provocaran que llegaras hasta este punto:

1. El sentimiento de no querer quedarte sola te llevo a pensar en que había una posibilidad: Y es que el enemigo es astuto, busca el lado más débil de ti para hacerte caer en los errores que por consecuencias traen mucho dolor. Fuiste inducida por ese sentimiento llamado: “soledad”, el tiempo ha pasado y hasta la fecha no habías encontrado a alguien que se fijara en ti como aparentemente él lo hizo, alguien que te tratara de una forma especial como supuestamente él lo hizo, y todo ello te llevo a embobarte y creer que esta era tu oportunidad. La Biblia nos exhorta que guardemos nuestro corazón: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” (Proverbios 4:23).

2. No respetaste el estatus: Muy bien sabias desde un principio que él era casado, pero a pesar de eso, no te fue obstáculo para acercarte a el cada día más y convivir con él como que si fuera una persona soltera. Hay líneas en las cuales uno no se debe pasar y una de ellas es el respeto al estatus, tu puedes ser soltera, pero si él es casado ¿Por qué lo tratas como si no fuera? El hecho de no respetar esa línea llamada matrimonio te llevo poco a poco a caer en el mismo precipicio que tus emociones fueron preparando.

3. Hubieron palabras que no tuvieron nunca que salir: El mayor error de todo esto fue haber dicho palabras o frases que nunca se tuvieron que decir, cosas como: “Siento algo por ti”, “Me gusta estar contigo”, “Me gustas y no entiendo como paso”, todo eso llevo a que esto tomara un destino más duro como el que actualmente puedes estar experimentando. ¡Eso nunca tuvo que salir de tu boca! A pesar de que lo pudieras sentir, porque el corazón es engañoso, más cuando se deja llevar por las emociones humanas, más que por la voluntad de Dios.

Es triste como habiendo tantos hombres con buenas intenciones y que aman a Dios, tu tuviste que enamorarte de uno casado y que visiblemente se olvida de Dios, como tú también en algún momento de esta triste experiencia te olvidaste. La Biblia nos habla de limpiar nuestro camino, ¿Cómo?, a base de la Palabra del Señor, si tan solo fuéramos mas dados a leer la Palabra y ponerla en práctica pudiéramos evitarnos muchas lagrimas, Salmos 119:9 dice: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”.

Semanalmente recibo cartas de hombres de entre 25 y 45 años hablándome de que les es difícil encontrar una mujer que se fije en ellos, al leer sus cartas me doy cuenta que realmente esos hombres quieren relaciones serias, están dispuestos a dar todo de su parte para hacer feliz a una mujer, a buscar de Dios para encontrarla algún día esa ayuda idónea con la cual han soñado, hombres sinceros y que solo el simple hecho de escribirme buscando consejo los hace denotar el anhelo que tienen de hacer las cosas bien para el Señor.

Frente a esto, ¿Por qué fijarte en personas imposibles?, ¿Por qué?, mas cuando Dios puede y quiere darte una persona idónea en todo el sentido de la palabra para ti.

DESPIERTA Y DEJA QUE EL SEÑOR TE ABRACE

Me imagino cómo te has de sentir, se también que no es fácil, si bien es cierto hubieron errores de tu parte y creíste que esa fantasía se podía volver realidad, pero eso no quiere decir que no puedes llegar a ser feliz algún día con alguien que realmente te valore y sea puesto en tu vida por el Señor.

Tu eres una princesa de Dios, una princesa muy hermosa, tienes las cualidades puestas por Dios para ser la ayuda idónea para una persona, un hombre que busque de Dios, que tenga temor de Él y que sobretodo te ame como nunca antes te has sentido amada.

Su amor por ti será increíble, te quedaras sorprendida de cómo te amara, hará junto a ti que el amor por el Señor se demuestre a través de sus vidas, será lo que nunca imaginaste pero que para el Señor merecías sin duda alguna.

Es momento de despertar, de darte cuenta el valor que tienes delante de Dios y lo apreciada que eres, si hasta el momento todo ha ido mal es porque no has aprendido a descansar en el Señor, es hora que descanses, no le des mas vuelta al asunto, esos pensamientos ya no tienen que estar más ahí, ni mucho menos ese auto menosprecio, es hora que te laves la cara, te levantes y comprendas que tu NACISTE PARA SER AMADA y que Dios ha tenido a bien enviar a tu vida en un momento indicado al amor de tu vida, al príncipe de tus sueños, a ese hombre con el que compartirás todos los días de tu vida y que junto a él bendecirán, alabaran y servirán al Señor.

Amada, tu eres un PRINCESA, hija de un Rey Glorioso que ha tenido a bien agendar entre sus planes para tu vida el día preciso en el que ese hombre que siempre soñaste llegara a tu vida, solo descansa, deléitate en El, búscalo de todo corazón, es momento de restaurar tu relación personal con El, de cultivar una vida de devocional diario y que sobretodo tu mente y todo tu ser este puesto en El, pues cuando eso ocurre Dios comienza a moverse con completa libertad en tu vida.

Nunca olvides que has nacido para sonreír, para gozar esta vida, para exaltar al Señor, para poner todos tus dones a su servicio y sobre todo para que un día seas la ayuda idónea que alguien solicito a Dios y que El tuvo a bien juntarlos para ser un matrimonio feliz.

Ya no sigas creyendo ni llorando por las mentiras que Satanás ha querido introducir a tu mente y corazón, todo eso no vale la pena, lo que si vale la pena es sumergirte en el rio del Espíritu de Dios y renovarte en El, toma fuerzas en El, alíviate en El, has del Señor Jesucristo el Centro de tu Vida.

Este día y en este momento el Señor te quiere abrazar y decirte lo mucho que te ama y lo mucho que anhela que hagas su voluntad, vuelve en amistad con Él y sobretodo deja que te abrace fuertemente y te haga sentir lo importante que eres para Él y lo mucho que se preocupa por ti.

A partir de este día renueva tu vida, valórate en el Señor y TOMA POSESION DE TU PUESTO EN ÉL, el cual es el de una:

PRINCESA DE DIOS

Autor: Enrique Monterroza

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