Tema: «Creciendo por medio del sufrimiento»
Lectura: Salmos 119:65-80
El sufrimiento cambia nuestra perspectiva en la vida. Es algo trillado pero cierto que la manera en que tratamos el dolor nos hará o bien amargos o mejores. En una declaración extraodrinaria el salmista de hecho le agradeció a Dios por una experiencia difícil: «Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo Tu palabra… Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda Tus estatutos» (Salmo 119:67,71).
No conocemos la naturaleza de la aflicción del salmista, pero el resultado positivo fue un anhelo por obedecer al Señor y una sed por Su Palabra. Rara vez podemos usar esta verdad para consolar a los que sufren. En vez de ello, es la palabra del Señor para nosotros proveniente de Su corazón compasivo y toque de Su mano sanadora la que lo hace.
Cuando sufrimos, parece más morir que crecer. Pero cuando Dios nos envuelve con Sus amorosos brazos, tenemos la seguridad y la tranquilidad de Su fiel cuidado.
Reflexión: Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de Sus santos. Salmos 116:15