Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Fe que hace historia

Fe que hace historia

Fe-que-hace-historiaPor lo general nos es difícil creer algo que consideramos que humanamente es imposible de llevarse a cabo, sin embargo el lenguaje de la fe es eso: creer en lo que no veo porque eso me llevara a verlo.

La Biblia dice:

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” 

Hebreos 11:1 (Reina-Valera 1960)

A través de los tiempos hemos sido testigos a través de la Palabra escrita de cómo la fe que muchos hombres y mujeres tuvieron los llevaron a pertenecer al magistral museo de la fe. La fe que ellos tuvieron los llevaron a hacer historia.

Leer el resto de la entrada »

Fe para un Milagro

Fe para un Milagro

Fe-para-tu-milagroA través de la Biblia conocemos historias en las que descubrimos que lo más importante para ser testigos de un milagro es tener FE. Y es que la fe tiene que ser lo más esencial para la vida del cristiano.

Abraham conocido como el padre de la fe, a una edad avanzada y en donde físicamente su esposa ya no podía darle hijos, decidió creer a la promesa que Dios le dio de que tendría descendencia. Abraham no se puso a ver los obstáculos que tenia enfrente, como su edad, cómo la edad de su esposa Sara y su esterilidad, en cambio tuvo FE y por su fe fue honrado por Dios: “Y así se cumplió lo que dicen las Escrituras: «Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe». Incluso lo llamaron «amigo de Dios»” Santiago 2:23 (Nueva Traducción Viviente).

Moisés al verse frente al Mar Rojo siendo perseguido por el ejercito egipcio le creyó a Dios quien le dio instrucciones especificas, su fe salvo a su pueblo, pues todos conocemos que el Mar se abrió y los israelitas pasaron en seco al otro lado. Moisés no vio lo profundo del mar o lo ilógico o imposible que el hecho que se abriera fuera, sino que CREYÓ a Dios, tuvo FE y pudo entonces ver un milagro sorprendente que seria contado de generación en generación: “Luego Moisés extendió la mano sobre el mar y el Señor abrió un camino a través de las aguas mediante un fuerte viento oriental. El viento sopló durante toda la noche y transformó el lecho del mar en tierra seca. Entonces el pueblo de Israel cruzó por en medio del mar, caminando sobre tierra seca, con muros de agua a cada lado.” Éxodo 14:21-22 (Nueva Traducción Viviente).

Leer el resto de la entrada »

En defensa de la Fe

EN DEFENSA DE LA FE

Lectura: 2 Corintios 10:4-5

Por favor cambia tu mente a la forma de la de un niño para que puedas entender la Palabra que Dios tiene para ti hoy.

La fe es una decisión. Toda decisión en la vida debe basarse en algo factible, correcto, útil, beneficioso, real o verídico que enmarque la razón de esa decisión. Las razones que inciden en una decisión son tan poderosas como para entrar en la voluntad y cambiar los prejuicios de la mente, prejuicios que representan un obstáculo para el conocimiento y que no nacen con el ser humano, sino que se forjan a medida que crece y se desarrolla en su vida cotidiana.

Todos los seres humanos tenemos la tendencia natural a creer en algo, de hecho, más que una tendencia es una necesidad, tan evidente como la comida o el vestido. Desde el origen de los tiempos los humanos buscan algo en qué creer, esa fe da sentido y propósito a su vida y le da esperanza al corazón.

Leer el resto de la entrada »

Fe es imaginarse algo jugando

Fe es imaginarse algo jugando

¿Saben quiénes tienen la fe más pura? Los niños. Un nene agarra un cochecito y lo mueve, hace el ruido y pasa su autito por encima, sabés ¿qué es eso? Eso es fe en estado puro. El nene está viendo un auto de verdad. ¿Qué tenemos que hacer nosotros? Volver a nuestra niñez. Fe es imaginarte tu sueño mientras te divertís; fe es que te imagines lo que querés lograr; El diablo no entiende fe, el diablo no sabe lo que es la fe, porque el diablo funciona por lo que ve. Cuando vos decís “lo que no veo lo voy a ver”, eso es fe. El diablo no lo entiende, por eso cuando apareció Jesús le dijo: “si eres hijo de Dios haz que las piedras se hagan pan.” pero Jesús le dijo: “vos querés ver, pero yo no funciono por lo que se ve sino por lo que no se ve.” El diablo es un espíritu caído, él no sabe lo que es fe. Cuando vos declarás que lo que no tenés, lo vas a tener, él no te entiende; cuando vos decís: “hoy no tengo la casa, pero la tengo porque la veo en el espíritu”, el diablo no te entiende.

A mí esto me hace recordar la tan conocida historia de David y el gigante Goliat. David era muy jovencito pero de un carácter avasallador y una fe determinante, él dijo acerca del gigante: “¿Quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?” Muchos conocerán esta historia cuando Goliat le hizo una propuesta al pueblo de Israel y lo logró intimidar, él dijo: “¿Para qué se ponen en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo y ustedes los siervos de Saúl? Escojan un hombre que venga a pelear conmigo. Si él pudiere  pelear conmigo y me venciere, nosotros seremos sus siervos: y si yo pudiere más que él  y lo venciere, ustedes serán nuestros siervos y nos servirán”. Los israelitas eran un ejército de hombres que “le tenían miedo al gigante”, no había ni siquiera uno de ellos capaz de hacerle frente.

Leer el resto de la entrada »

Los ojos de la Fe

Los ojos de la Fe

Hace algunos días mientras iba caminando por la calle, se dirigía un ciego hacia la misma dirección que yo, mientras lo observaba caminar delante de mi, no dejaba de sorprenderme su capacidad para dirigirse a donde iba con toda seguridad, pues parecía no importarle cuanto había alrededor de él, solo caminaba y caminaba a su destino, en momentos de detenía a lo que parecía escuchar el sonido de las avenidas, que era lo que le avisaba que estaba por cruzar una calle y continuaba su camino.

Después de eso, no pude evitar comparar la vida espiritual con la situación de un invidente, pues venia a mi mente el versículo de la Biblia que dice: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de los que no se ve” Hebreos 11:1

Si comparamos nuestra fe, con la vida de un ciego, podemos darnos cuenta que son muy parecidas, cuantas veces nos encontramos en situaciones donde no vemos claro, estamos confundidos en oscuridad sobre algo en particular, momentos donde no vemos la respuesta y no podemos sentir mas que desesperación, incertidumbre, o miedo al no saber hacia donde nos dirigimos, mas sin embargo, así como el ciego hace uso de sus demás sentidos, como el oído y el tacto, principalmente; así nosotros tenemos oídos y tacto espirituales, contamos con la guía de Dios y por medio de los ojos de la fe, nos lleva a lugares inimaginables.

Muchas veces perdemos el tiempo mirando hacia alrededor, para saber cuándo y cómo llegaremos a un destino que Dios ya tiene trazado, y caemos en la desesperación, ¿Te imaginas que pasaría si un ciego caminara desesperado por las calles? Yo creo que para empezar seria más difícil encontrar el rumbo, tal vez su desesperación lo llevaría por un camino equivocado, o peor aun, sufrir algún daño.

Leer el resto de la entrada »

Página 1 de 41234