Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Tengo la edad que quiero y siento

Tengo la edad que quiero y siento

mujer sabiaHabía dos leñadores uno joven y el otro viejo. Jugaron a quien talaba más rápido los árboles. El viejo ganó. El joven no lo podía creer y le preguntó cómo hizo para ganar. El viejo le contestó: “Cada diez minutos no sólo descansaba yo, sino que también afilaba el hacha”.

De los 40 a los 65 el tiempo pasa. Aparece  la vejez, el cuerpo cambia, aparecen los “a mí nunca” me había pasado esto, te duele el cuerpo por todos lados. También es la etapa de los logros, de la conquista; empezamos a pensar qué es lo que no logramos, qué es lo que no estudiamos; y tenemos que crecer para conquistar. Salomón en la media vida, le pidió a Dios sabiduría.

 Para que todas las bendiciones de Dios nos alcancen, hay que invertir tiempo en todo lo que nos ayude a seguir creciendo.

Leer el resto de la entrada »

Sé una mujer con luz propia, caminar con el favor de Dios te distinguirá del resto

Sé una mujer con luz propia, caminar con el favor de Dios te  distinguirá del resto.

mujer con luz“Porque yo tengo pensamientos de bien y no de mal para ustedes para darles el fin que esperan”.

 Dios dijo: “y no de mal” porque ellos pensaban que les iba a ir mal. Si pensamos así, lo más probable es que nos vaya mal, porque en  lo que más pienso es en lo que más crezco.

¿Qué tipo de mujer eres, hacia dónde diriges tus pensamientos cada día, te cuesta tomar decisiones?

Hay mujeres que no toman decisiones, porque otros las toman por ellas

Leer el resto de la entrada »

Deja de vivir en el muro

Deja de vivir en el muro

rahabDios nos creó con un propósito, puso un mapa debajo de nuestro brazo y dijo: “Mi deseo es que cumplas este plan, tengo sueños grandes para ti y este es el camino”.

Pero con nuestra inseguridad tapamos la voz del Espíritu Santo y escuchamos otras voces y cuando dejamos de escuchar la voz de Dios, nos perdemos en el mapa, y comenzamos a buscar que la gente nos diga, nos señale, y nos guíe en el camino pero, lamentablemente, ellos están más perdidos que nosotros. Mucha gente nos manipulará al aconsejarnos y nos dirá: “esto te conviene”, cuando en realidad a quienes les conviene es a ellos; y de esa manera te quitarán lo que  te pertenece y arruinarán tu vida.

Hubo una mujer que estaba “perdida en el mapa” porque andaba sin rumbo, estaba desperdiciando su vida, porque ella se entregaba a cualquier hombre, pero un día le sucedió algo diferente, llegaron dos hombres a su casa que no la estaban buscando a ella, sino que habían sido enviados por un general llamado Josué, para que investigaran la ciudad de Jericó en donde justamente vivía esta mujer.

Leer el resto de la entrada »

Safira: una mujer que autorizó a Satanás para que tome el control de su vida

Safira: una mujer que autorizó a Satanás para que tome el control de su vida.

 Un hombre llamado Ananías también vendió una propiedad y, en complicidad con su esposa Safira, se quedó con parte del dinero y puso el resto a disposición de los apóstoles.

 Ananías —le reclamó Pedro—, ¿cómo es posible que Satanás haya llenado tu corazón para que le mintieras al Espíritu Santo? ¡No has mentido a los hombres sino a Dios!

 Al oír estas palabras, Ananías cayó muerto.

 Unas tres horas más tarde entró la esposa, sin saber lo que había ocurrido.

—Dime —le preguntó Pedro—, ¿vendieron ustedes el terreno por tal precio?

—Sí —dijo ella—, por tal precio.

Leer el resto de la entrada »

Una mujer de negocios empieza su día haciendo “su mejor inversión”

Una mujer de negocios empieza su día haciendo “su mejor inversión”

“Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que pablo decía”.

Un corazón que ora es un corazón que presta atención a lo que escucha.

El primer escalón para aprender a orar es saber escuchar. Tenemos que tomarnos nuestro tiempo y permitirle a Dios que nos hable, hacer como Samuel “habla Señor que tu siervo oye”. ¿Cómo lo escuchamos a Dios? A través del Espíritu Santo, después de un rato de quedarnos calladas, él nos traerá a la mente sus pensamientos, su Palabra, oraremos con la Palabra de Dios. A cada situación que le presentamos a Dios, la acompañaremos con una promesa. Por ejemplo:

 “Señor tengo un gran problema, pero tú me prometiste que me librarás de todas mis aflicciones”

“Estoy económicamente apretada pero tú dices que abres tu mano y colmas de bendición a todo ser viviente”.

“Mi familia está lejos de ti, pero tú me prometiste, que si creo en el Señor Jesucristo yo y mi casa seremos salvos”.

Leer el resto de la entrada »

Página 1 de 612345...Última »