Destellito: La papa

Un Destellito en las manos de Dios.-

Destellito nos dijo en una oportunidad, que le gustaba la vida que se desarrollaba en las ferias libres, con lo que allí observaba, podía entregar muchas enseñanzas referentes a la Escritura para ayudar a los creyentes a vivir mejor.

En cierta ocasión, se acercó a un puesto donde se vendía solamente papas. Una señora, con bastante atención elegía algunas que necesitaba para preparar un rico puré de papas, había decidido acompañar el plato con unos grandes bistec, que ya había adquirido en la carnicería del mercado.

La Papa.-

Destellito, no resistió la idea de seguir a la señora, porque tenía interés por saber como era el puré de papas. La dama llegó a su casa tarareando una canción e ingresó directamente a la amplia cocina, Destellito, ya se había ubicado sobre el reloj de pared, desde allí no perdería detalle.

La señora tomó las papas que había comprado, eran grandes, y les quitó la cascara a cada una, ninguna presentaba falla alguna. Una vez lavadas comenzó a cortarlas en trozos colocándolas al interior de una olla para cocerlas.

Al partir una que había elegido, no pudo evitar contrariarse, el centro de aquella papa estaba podrido, negro, y no le quedó otra que lanzarla al cesto de la basura.

La Biblia dice en 1a de Samuel 16:7, Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo deshecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

Muchas son las ocasiones que los hijos y las hijas de Dios, se dejan seducir por hombres y mujeres que por fuera se ven impresionantes, llenos de gracia aparente, y con una locuacidad que asombra. Hay un dicho popular que dice: No todo lo que brilla es oro. Si no se está apercibido, se corre el riesgo de ir tras lo que brilla o deslumbra. Las personas tienen la tendencia de elegir de acuerdo a las apariencias, y no por lo que está en el corazón de la persona. El apóstol Pablo dijo en 2a de Corintios 10:7, Miráis las cosas según la apariencia. La dama de la feria eligió la papa según sus ojos y se equivocó. Para no elegir según la apariencia, usted debe buscar el rostro del Señor, y pedir que le abra los archivos del cielo, y le muestre los antecedentes de aquél o aquella en quién usted ha puesto sus ojos, ello evitará equivocarse.-

Autor: Oscar Olivares Dondero

Escrito para: www.destellodesugloria.org

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